KABUL 23 Mar. (EP/AP) -
Influyentes clérigos musulmanes estimaron hoy que un afgano que se convirtió del islam al cristianismo debe ser ejecutado, y que si el Gobierno le pone en libertad, cediendo a la presión occidental, incitará a la gente a "hacerlo pedazos".
El juicio contra Abdul Rahman ha despertado grandes pasiones en este país musulmán conservador y puesto de relieve un conflicto de valores entre Afganistán y los países occidentales que lo respaldan.
"Rechazar el islam es insultar a Dios. No permitiremos que Dios sea humillado. Este hombre debe morir", afirmó el clérigo Abdul Raulf, considerado un moderado, que estuvo tres veces en la cárcel por oponerse al régimen talibán derrocado en 2001.
Rahman, un ex socorrista médico de 41 años convertido al cristianismo, se enfrenta a la pena de muerte bajo la 'sharia' o ley islámica. Su juicio, que comenzó la semana pasada, ha causado una reacción internacional de condena.
El presidente estadounidense, George W. Bush, pidió a Afganistán que "cumpla con el principio universal de la libertad". Mientras, la canciller alemana, Angela Merkel, declaró a la prensa que el presidente afgano, Hamid Karzai, le aseguró por teléfono que Rahman no sería condenado a muerte.
Fuentes diplomáticas han revelado que el Gobierno afgano está buscando la manera de desestimar el caso. Las autoridades señalaron ayer que Rahman podría ser un enfermo mental e incompetente para ser juzgado. Sin embargo, tres predicadores suníes y un chií entrevistados por la AP en cuatro mezquitas muy concurridas de Kabul desestimaron dicha posibilidad.
"No está loco. Fue a la prensa y confesó que era cristiano", indicó Hamidula, principal clérigo de la Mezquita Haji Yacob. "El Gobierno tiene miedo a la comunidad internacional. Pero el pueblo lo matará si lo liberan", agregó.