KABUL 26 Mar. (EP/AP) -
El presidente de Afganistán, Hamid Karzai, y parte de los ministros de su gabinete estudiaron este sábado el caso de Abdul Rahman, quien se podría enfrentar a la sentencia de muerte por convertirse al cristianismo siendo previamente musulmán, según aseguró un funcionario del palacio presidencial que prefirió no comentar los resultados del encuentro.
Antes de producirse esta reunión, otro funcionario, que al igual que el anterior se mantuvo en el anonimato, destacó que Rahman "podría ser liberado pronto".
De esta forma, Karzai podría oponerse al parecer de influyentes clérigos musulmanes que el pasado jueves estimaron que un afgano que se convierte del islam al cristianismo debe ser ejecutado, y que si el Gobierno le pone en libertad cediendo a la presión occidental, habría que incitar a la gente a "hacerlo pedazos".
Entre las diversas peticiones de dirigentes mundiales que piden la liberación del preso se encuentra la del Papa Benedicto XVI, que el sábado envió un mensaje a Karzai para solicitarle que el caso sea desechado en nombre de la libertad religiosa.
El presidente estadounidense George W. Bush exigió al Gobierno de Afganistán que "cumpla con el principio universal de la libertad", mientras que la canciller alemana, Angela Merkel, comentó que Karzai le aseguró por teléfono que Rahman no sería condenado a muerte.
Rahman está siendo procesado por leyes islámicas, acusado de convertirse hace 16 años al cristianismo, mientras trabajaba como enfermero para un grupo cristiano internacional que ayudaba a refugiados afganos en Pakistán.