MADRID 18 Ago. (EUROPA PRESS) -
El secretario general de Reporteros Sin Fronteras (RSF), Robert Ménard, ha pedido en en una carta abierta a presidente afgano, Hamid Karzai, que salvaguarde los derechos de los periodistas en el país.
En la carta, Ménard manifiesta su preocupación por los atentados contra la libertad de prensa en Afganistán y exige al presidente que actúe para protegerla. "Le pedimos que condene con firmeza esos ataques y adopte todas las medidas necesarias para la protección de los periodistas, y de sus medios", dice.
Le solicita especialmente que interceda en favor de Abdul Qudoos, un periodista radiofónico que permanece desde hace más de siete meses preso sin pruebas. Qudoos, acusado de atentar contra la diputada Saima Sadaat, enemiga política de la emisora, permanece, según Ménard, detenido "sin que se haya podido aportar ninguna prueba contra él".
La situación para la prensa en el país es considerada por RSF como "preocupante", con numerosas violaciones de l alibertad de prensa en los últimos días. El 11 de agosto, la radio Isteqlal fue asaltada e incendiada por varios hombres armados.
Tres días después, varios diputados de la Cámara Baja del Parlamento atacaron verbalmente al canal de televisión Tolo TV, y abandonaron la Asamblea en señal de protesta por algunas imágenes difundidas por el canal, en las que aparecían diputados dormitando durante los debates.
El señor de la guerra Abdul Rab Rasul Sayyaf acusó a Tolo TV de haber puesto en marcha una campaña para difamarle, y de haber organizado las recientes manifestaciones contra él, en el distrito de Paghman, en Kabul.
En julio, varios cientos de personas protestaron en contra de la apropiación ilegal de tierras por parte de Abdul Sayyaf. En una de esas manifestaciones, un equipo de Tolo TV fue agredido por doce hombres armados, y les robaron la cámara.
Por otro lado, el 15 de agosto, el corresponsal de la BBC, Kamal Sadaat, fue agredido y robado mientras volvía a su casa. "Nuestra organización espera que usted ponga un interés especial en estos casos y que incite a su gobierno a consolidar un clima de trabajo sereno para los periodistas", dice Ménard en la carta. A pesar del reconocimiento formal de la libertad de prensa en el país, RSF teme que el clima de violencia conduzca a la autocensura.