KHALED ABDULLAH ALI AL MAHDI
MADRID 13 May. (EUROPA PRESS) -
La organización pro Derechos Humanos Amnistía Internacional (AI) ha informado de que tiene pruebas que apuntan a que los rebeldes huthis han llevado a cabo ataques indiscriminados contra civiles, dirigidos en reiteradas ocasiones contra personal e instalaciones sanitarias en Adén.
Decenas de civiles murieron y otros tanto resultaron heridos en el ataque del puerto marítimo de Tawahi, la semana pasada, mientras esperaban al barco en el que pensaban huir. Los testigos en la zona han confirmado que los morteros usados pertenecían a los rebeldes chiíes, que controlan este área.
"El testimonio de testigos presenciales en Adén dibuja una escenario que señala que los huthis de Adén y sus alrededores han cometido graves abusos de Derechos Humanos", ha denunciado el director adjunto de AI en Oriente Próximo y el Norte de África, Said Bumeduha.
"El ataque en el puerto de Tawahi parece ser un ataque deliberado sobre civiles que simplemente trataban de huir de la espiral de violencia en Adén. El uso de armas inapropiadas como morteros en zonas abarrotadas de civiles está prohibido bajo el Derecho Internacional", ha señalado.
La mañana del 6 de mayo, mientras cientos de personas esperaban para huir de Adén, al menos tres morteros impactaron en el puerto. "Vi todo, había entre 400 y 500 personas, que incluían a mujeres, niños y ancianos, esperando a que un barco los recogiera", ha informado un local que presenció el ataque. Asimismo ha detallado que al menos 45 personas murieron tras el impacto, entre las que se encontraba una mujer junto a su bebé de tres meses.
Esta versión ha sido confirmada por otras personas presentes. Tal es el caso de Um Mohamed, que esperaba con sus hijos de 20 y 23 años. El primero se encuentra ahora con metralla en la mano y el mayor está en coma. "Mientras esperábamos en el puerto, proyectiles comenzaron a caer sobre nuestras cabezas. Las mujeres y los niños estaban gritando y mi hijo (Mohamed) fue herido con metralla cuando intentaba ayudar a su hermano", ha informado Um.
PERSONAL E INSTALACIONES MÉDICAS
El mismo día en el que sucedió el incidente de Tawahi, otro grupo de huthis entraron en la clínica de Mallá, en Adén. Un testigo ha informado de que doce médicos y enfermeras estaban allí en el momento en el que cinco rebeldes armados, liderados por un niño de no más de catorce o quince años, irrumpieron en el centro buscando algún miembro opositor y reclamando el cuerpo de un compañero muerto.
"Teníamos miedo por los pacientes. Somos una clínica pequeña que proporciona ayuda de primeros auxilios y ese día estábamos atendiendo a cuatro personas heridas durante el ataque del puerto de Tawahi", ha agregado. Sin embargo, los trabajadores médicos fueron obligados a salir del centro y cerrarlo.
Un activista local ha declarado a Amnistía Internacional que después de este suceso, los rebeldes chiíes prohibieron a los médicos auxiliar a un ciudadano que había sido herido por un francotirador y ha detallado que estos se han hecho con el control del hospital de Al Jumhuria y el de Basuhayb.
A este respecto, Buhameduha ha denunciado que "los huthis han burlado las reglas fundamentales de las leyes de guerra" y ha reiterado que "los ataques deliberados sobre instalaciones sanitarias o personal médico están estrictamente prohibidos y suponen crímenes de guerra".