El director general de la AIEA, Rafael Grossi, enseña una cámara de seguridad en rueda de prensa - Fiorda Llukmani/IAEA/dpa
MADRID, 17 Dic. (EUROPA PRESS) -
El responsable de la agencia nuclear de Naciones Unidas (AIEA), Rafael Grossi, ha pedido a las autoridades iraníes que aporten una respuesta convicente sobre la desaparición de grabaciones de seguridad de la fábrica de centrifugadoras de uranio en Karaj, en las afueras de Teherán.
El lugar lleva siendo desde hace tiempo la representación del deterioro que atraviesa el acuerdo nuclear firmado en 2015 entre Irán y la comunidad internacional. Desde la retirada de Estados Unidos por órdenes del entonces presidente Donald Trump, Irán ha visto como se reanudaban las sanciones norteamericanas. En respuesta, la república islámica se ha ido desvinculando cada vez más de sus compromisos.
El caso particular de las grabaciones de Karaj es que no forma parte técnicamente del acuerdo, según Irán. La instalación, según Teherán, es la "escena de un crimen" de un ataque israelí ocurrido en junio y que llevó a la sustitución de las cámaras de seguridad y las grabaciones que suele usar la agencia de la ONU para investigar el desarrollo del programa nuclear iraní. Ahora, parte del metraje parece haber desaparecido.
"Espero que me den una respuesta porque lo veo muy raro", ha declarado Grossi tras indicar, en comentarios recogidos por el diario saudí 'Arab News', la organización está muy familiarizada con Karaj y podría notar incluso los cambios más pequeños en la próxima visita al sitio.
Con todo, Grossi ha indicado que Irán ha acordado la instalación de cámaras adicionales el próximo febrero en lo que consideró como un avance positivo de su visita al país realizada esta semana, en la que se reunió con el jefe de la Organización de la Energía Atómica de Irán (OEAI), Mohamad Eslami.
Precisamente Eslami recordó poco después que el acuerdo nuclear de 2015 contempla que las instalaciones de Karaj están al margen de estas salvaguardas y ha incidido en que las autoridades no aceptarán ninguna obligación adicional al respecto, según ha recogido la agencia iraní de noticias Mehr.
Así, manifestó que las relaciones entre Teherán y la AIEA deben ceñirse a las normas bajo el Tratado de No Proliferación (TNP) y ha denunciado que los países occidentales e Israel recurren a "operaciones psicológicas" y "propaganda" para dañar la imagen de Irán.