Considera que Alemania es un ejemplo de democracia porque su sistema federal permite que los 'Laender' tengan su identidad
BERLÍN, 3 Oct. (de la corresponsal de EUROPA PRESS, Rosa Aranda) -
La primera mujer canciller en Alemania y la primera procedente de la antigua República Demócrata Alemana (RDA), Angela Merkel, pronunció hoy en la ciudad occidental de Kiel su primer discurso con motivo del Día de la Unificación alemana, en el que animó a su país a "caminar hacia delante" y ensalzó la libertad que se disfruta en la actualidad, destacando la libertad de expresión.
Por este motivo, criticó que la pasada semana la Ópera de Berlín suspendiera su obra de Mozart 'Idomeneo' "antes de que hubiera ocurrido nada", porque ésta pudiese tener contenidos de riesgo y provocar posibles ataques por parte de fanáticos musulmanes.
Dieciséis años después de la reunificación, Angela Merkel mostró su asombro en la "fortaleza y en las posibilidades de este país" y destacó su economía social de mercado. "Siempre ha sido más que un orden económico, es un modelo de sociedad, un modelo de libertad, competitividad y de solidaridad que reconcilia el trabajo y el capital", explicó.
La canciller subrayó por otra parte el sistema federal que se ha logrado establecer en el país y que permite que "el Estado y el sentimiento regional puedan encontrar por fin su expresión en la política". Ahora, cada estado federado (Laender) tiene su identidad, indicó la máxima dirigente política.
"Alemania ha dado un ejemplo de democracia", apuntó la canciller, pues tiene a su disposición todos lo elementos para favorecer la discusión abierta y la libertad de sus ciudadanos, dijo. Merkel apuntó que en el Mundial de este verano "el mundo entero ha conocido a una nueva Alemania", orgullosa y consciente de su nacionalidad y que "celebra los tres colores de la democracia alemana".
Todos estos aspectos positivos del país lo convierten en un lugar lleno de esperanzas para acabar con problemas como la deuda estatal, el desmoronamiento de las ciudades, la contaminación, etc, señaló. "Con el potencial que tiene el país, éste ha de volver a colocarse a la cabeza de Europa", exclamó.
"Muchas ciudades el antiguo Este tienen un nuevo brillo, las infraestructuras de transportes y las telecomunicaciones son de las más modernas del mundo, el medio ambiente se ha vuelto más limpio, los servicios sanitarios se han mejorado", enumeró, haciendo mención a algunos de los logros obtenidos por el país en los últimos años.
Sin embargo, no todo se ha conseguido, puntualizó Merkel. La burocracia y el poder de los lobbys sigue siendo enorme en el país y aún suceden casos como el reciente de insolvencia de la rama taiwanesa de telefonía móvil en Alemania, BenQ. Respecto a este tema la canciller recalcó la responsabilidad que tiene Siemens con sus antiguos trabajadores y que ahora tiene que llevar a la práctica.
EL FUTURO DEPENDE DE LA LIBERTAD
Para la canciller federal, el futuro de Alemania depende en la actualidad de su libertad, necesaria ésta para que el derecho y la solidaridad puedan hacerse realidad. Además de ello, depende de que plasme de forma rápida sus ideas en productos y las convierta en puestos de trabajo, y de que tome parte y sea considerada en responsabilidades y proyectos internacionales.
"Alemania tiene el poder de la libertad y es el país de las ideas, por lo que tiene una responsabilidad en el mundo", señaló la dirigente alemana. "Todo esto hace a Alemania más fuerte que hace 16 años", aseveró ante 1.200 invitados entre los que se encontraba el presidente de la República, Horst Koehler, encargado de cerrar el acto festivo.