Amnistía denuncia que la homofobia en el África subsahariana está alcanzando "niveles peligrosos"

Actualizado 25/06/2013 12:30:30 CET

La organización insta a las autoridades a que pongan fin a estos abusos y utilicen su poder para "promover la igualdad"

MADRID, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -

La ONG Amnistía Internacional (AI) ha denunciado este martes en un comunicado que la homofobia está alcanzando en el África subsahariana "niveles peligrosos" y en ocasiones con resultados "mortales", por lo que ha subrayado que las autoridades tienen que "combatir la discriminación y promover la igualdad".

En el informe 'Convertir el amor en un crimen: criminalización de la homosexualidad en África Subsahariana', Amnistía ha indicado que el hostigamiento y los ataques por homofobia en todo el África subsahariana "son cada vez más visibles" y "están alcanzando niveles peligrosos".

"Se tienen que parar estos ataques, que en ocasiones son mortales. No se puede matar o maltratar a alguien" únicamente en función de "la persona por la que se siente atracción o con la que se relaciona íntimamente", ha declarado la directora general de Derecho Internacional y Política de Amnistía Internacional, Widney Brown, en relación con la discriminación que sufren las personas lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales (LGBTI) en todo el continente.

Los políticos o dirigentes religiosos "deberían aprovechar su posición para combatir la discriminación y promover la igualdad", ha proseguido. Asimismo, la ONG ha recordado que la homosexualidad, que a menudo se define como "actos carnales contra natura", es delito actualmente en 38 países del África subsahariana.

En los últimos cinco años, tanto Sudán del Sur como Burundi han aprobado una legislación que penaliza la relación sexual entre personas del mismo sexo. Aparte, en Uganda, Liberia y Nigeria están pendientes ante el Parlamento proyectos de ley dirigidos a aumentar las penas existentes.

SITUACIÓN POR PAÍSES

En Camerún, se detiene "por sistema" a las personas que han sido denunciadas a las autoridades por ser gays o lesbianas, "basándose en su aspecto o en suposiciones y no en pruebas", ha lamentado la organización, que ha recalcado que algunas personas acusadas de tener relaciones sexuales con personas del mismo sexo han permanecido hasta tres años en prisión sin cargos ni juicio.

Además, algunas de las personas que habían estado detenidas en Camerún y con las que Amnistía pudo mantener contacto han declarado que durante el período en el que permanecieron encarceladas fueron golpeadas y sometidas a "procedimientos invasivos", como exploraciones anales forzosas.

Por otro lado, en Kenia, algunas personas han asegurado a AI que, en ocasiones, la Policía las amenaza con detenerlas en aplicación de las disposiciones del Código Penal sobre relaciones con personas del mismo sexo, "con el fin de aceptar un soborno".

Los extorsionadores se aprovechan de que existe esta legislación para exigir dinero o bienes a cambio de no revelar datos privados, "reales o inventados", a los medios de comunicación, a la comunidad o a la Policía, según el comunicado.

"La existencia de una legislación que penaliza las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo, con independencia de que se haga cumplir o no, transmite el venenoso mensaje de que las personas lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales son delincuentes y no tienen derechos", ha afirmado Widney Brown.

"Es preciso que se derogue esta nociva legislación y que se respeten y hagan respetar los Derechos Humanos de toda la población africana", ha añadido.

En Uganda, el proyecto de ley contra la homosexualidad "sigue acechando" a la comunidad LGBTI, ha advertido Amnistía. Desde 2009 se ha presentado varias veces ante el Parlamento y su objetivo es, de acuerdo con la ONG, imponer la pena de muerte en los casos de homosexualidad "con agravantes" y penalizar a todo ciudadano que no denuncie la violación de las amplias disposiciones del proyecto.

En 2010, se publicó en Uganda una fotografía del activista de los derechos LGBTI David Kato en la portada de la revista 'Rolling Stone' junto a un titular que decía: "Colgadlos". Sólo un mes después, lo mataron en su casa.

En Sudáfrica, Amnistía Internacional ha documentado un número elevado de violaciones y asesinatos de miembros de la comunidad LGBTI, a pesar de que las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo "no están penalizadas" y de que "el país presume de tener una de las Constituciones más progresistas del mundo", que incluye la promoción de los derechos de la comunidad LGBTI.

"Ya es hora de que los Estados africanos dejen de demonizar a las personas por su orientación sexual y su identidad de género. Los derechos humanos tratan de la dignidad y la igualdad de todas las personas", ha exigido Widney Brown.