Una antigua esclava que concurre a las parlamentarias en Mauritania recalca que luchará por el fin de esta práctica

Publicado 30/07/2018 23:50:02CET

DAKAR, 30 Jul. (Thomson Reuters Foundation/EP) -

Habi Mint Rabá, quien fue esclavizada en Mauritania y quien se presentará a las próximas elecciones parlamentarias en el país africano, ha recalcado este lunes que defenderá los intereses de esta personas y luchará para que obtengan la libertad.

La candidatura de Rabá es la primera de este tipo en el país, donde más del dos por ciento de la población vive como esclave, según el Informe Global sobre Esclavitud para 2018.

Rabá, de 44 años, nació en una familia de esclavos y se vio obligada a trabajar como sirvienta desde los cinco años. Así, ha expresado su deseo de ser un modelo a seguir y demostrar que la libertad es posible.

"Presenté mi candidatura porque era una esclava, como mis padres y sus padres antes de mí. Nunca vi a un esclavo como candidato en las elecciones", ha dicho, en declaraciones a Thomson Reuters Foundation.

"El día que esté en el Parlamento defenderé a los esclavos (...) porque sé que existen y que tienen muchas necesidades. Estaré ahí para ellos", ha manifestado, de cara a las elecciones que se celebrarán en el país el 1 de septiembre.

Rabá se presentará como miembro de la Alianza Mauritana por la Acción Global, la rama política del movimiento antiesclavitud Iniciativa Resurgimiento del Movimiento Abolicionista (IRA Mauritania), en coalición con el partido Sauab.

La mujer fue liberada en 2008 gracias a la ayuda de IRA Mauritania después de que uno de sus hermanos escapara e informara al grupo. Rabá ha relatado que "sufrió todo tipo de malos tratos" durante su periodo como esclava.

Boubacar Messaud, presidente de la organización no gubernamental SOS Esclaves, ha sostenido que la candidatura de Rabá "es algo que debería animar a los esclavos a levantar su cabeza (...) para ver que, cuando eres libre, tendrán la posibilidad de acceder a cosas que el resto siempre tuvo".

La esclavitud es una práctica habitual en Mauritania, donde dicha condición se mantiene de generación en generación. Los haratin conforman la principal "casta esclava". El país tiene una de las tasas de esclavitud más altas del mundo.

Estos descendientes de las tribus africanas, asentadas a lo largo del río Senegal, son empleados como pastores de ganado o criados domésticos por sus dueños.

Mauritania penalizó la esclavitud en 2007, aunque en 2016 elevó la pena a crimen contra la Humanidad, duplicando en 20 los años de prisión para los infractores. No obstante, activistas han denunciado que las querellas no se investigan correctamente y han criticado el encarcelamiento de varios compañeros de filas.