Armas en Estados Unidos, un problema de difícil solución

Actualizado 05/01/2016 16:31:03 CET
Attendees visit the air gun range during the NRA's annual meeting in Nashville
HARRISON MCCLARY / REUTERS
     

MADRID, 3 Dic. (EDIZIONES) -

   El debate sobre la posesión de armas es recurrente en Estados Unidos, donde prácticamente a diario se registran tiroteos en los que hay varias víctimas y donde, como ha denunciado el presidente, Barack Obama, los ciudadanos parecen haberse acostumbrado a que estos hechos formen parte de su vida cotidiana.

   Cada vez que se producen sucesos como el ocurrido a principios de diciembre en San Bernardino, en California, donde un matrimonio mató a catorce personas en un ataque premeditado y armados con fusiles de asalto, vuelven a resonar las voces que claman por acabar con el derecho de la tenencia de armas.

   Sin embargo, no parece tarea fácil el lograrlo, puesto que los defensores de este derecho, con la Asociación Nacional del Rifle a la cabeza, se amparan en la Segunda Enmienda de la Constitución y para poder suprimirla o modificarla hace falta cumplir con unos términos difíciles de lograr.

   Para poder introducir cambios en el texto aprobado en 1788 --al que se incluyó la Segunda Enmienda en 1789-- hace falta que dos tercios de los miembros de ambas cámaras del Congreso se pronuncien a favor y que también lo hagan tres cuartas partes de los estados del país, es decir, 38. Existe una segunda opción, a la que nunca se ha recurrido, de que dos tercios de los estados convoquen una convención constitucional.

Arma

   Pero, ¿qué es lo que establece la Segunda Enmienda? "Siendo necesaria una milicia bien ordenada para la seguridad de un Estado libre, no se violará el derecho del pueblo a poseer y portar armas". Hasta el año 2008 se entendía que lo que significaba esta enmienda es que los ciudadanos no tienen el derecho individual de poseer armas sino que son las autoridades locales, estatales y federales las que tienen la autoridad de regular este aspecto.

SENTENCIA DEL SUPREMO EN 2008

   Sin embargo, todo cambió con la sentencia del Tribunal Supremo de Estados Unidos del caso Distrito de Columbia contra Heller. Este ciudadano había contestado la constitucionalidad de la prohibición de la tenencia de armas en Washington, considerada como la más restrictiva del país, y los jueces del Supremo le dieron la razón, por cinco votos frente a cuatro, sosteniendo que la Segunda Enmienda establece el derecho individual de los ciudadanos a poseer armas.

   "La Segunda Enmienda protege el derecho de un individuo a poseer un arma de fuego aunque no esté al servicio de una milicia y a usar ese arma para fines tradicionalmente legales, como la autodefensa en su hogar", indicaron los magistrados.

   Con este veredicto, el Supremo dio nuevos argumentos a quienes defienden el derecho de los ciudadanos a poseer armas, una defensa que está particularmente enraizada en los estados del sur, si bien parece que los ciudadanos cada vez están más concienciados de que hay que fijar alguna serie de límites, como controlar los antecedentes de aquellos que acuden a comprar un arma.

Arma

   Según el último sondeo realizado por Pew Research Center el pasado julio sobre esta cuestión, el 50 por ciento de los estadounidenses creen que es más importante controlar quién posee armas, frente al 47 por ciento que considera más importante proteger el derecho de los estadounidenses a poseer armas.

UN ARMA EN EL 37% DE LOS HOGARES

   ¿Cuántas armas hay actualmente en Estados Unidos? Este es un dato difícil de verificar, con distintas estimaciones que hablan de entre 270 y 310 millones de armas en todo el país. Un estudio realizado por Pew Research Center en 2013 reveló que en el 37 por ciento de los hogares estadounidenses había un adulto que poseía un arma.

   Y, ¿quiénes las poseen? El 74 por ciento de aquellos que poseían armas eran hombres y el 82 por ciento eran blancos, lo que supone que en total, el 61 por ciento de los adultos que poseían armas eran hombres de raza blanca, pese a que este grupo solo supone el 32 por ciento de la población de Estados Unidos.

   Para los que abogan por un mayor control del derecho a poseer armas, el gran número de estas y la facilidad con la que se pueden adquirir son uno de los principales motivos que explican por qué en Estados Unidos se produce un número tan elevado de homicidios y de matanzas indiscriminadas.

Entrenamiento de armas

MUERTES DE MENORES

   Un estudio publicado en 2014 por News21, una iniciativa nacional con sede en la Escuela de Periodismo Walter Cronkite de la Universidad Estatal de Arizona, puso de manifiesto que entre 2002 y 2012 al menos 28.000 menores de 19 años murieron por armas, representando los menores de entre 15 y 19 años dos tercios de estas muertes. Esta cifra supone que cada día mueren nueve menores en el país por armas.

   El 62 por ciento de estas víctimas fueron asesinadas y en su mayoría eran de raza negra, mientras que el 25 por ciento fueron suicidios, en este caso mayoritariamente personas de raza blanca. Además, del total de muertos, 1.100 menores fallecieron por el disparo accidental de un arma.

   El citado estudio también documentó más de 170 tiroteos desde 1960 hasta 2014 en centros escolares y educativos en los que murieron 392 estudiantes, profesores y otro personal de los mismos dentro de dichas instalaciones.

   Según los últimos datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, en 2013 hubo un total de 16.121 muertos por homicidio, de los que 11.208 fueron por armas de fuego. Estas cifras suponen que 3,5 de cada 100.000 habitantes de Estados Unidos mueren en un homicidio por arma de fuego.

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