Actualizado 12/08/2021 16:39 CET

Armenia se muestra dispuesto a un proceso de conversaciones de paz con Azerbaiyán

Archivo - Primer ministro de Armenia, Nikol Pashinián
Archivo - Primer ministro de Armenia, Nikol Pashinián - ALEXEI DRUZHININ / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO

MADRID, 12 Ago. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro de Armenia, Nikol Pashinián, ha afirmado este jueves que Ereván está dispuesto a un proceso de conversaciones de paz con Azerbaiyán y ha recalcado que está a la espera de una propuesta en este sentido, antes de pedir a la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) que impulse este proceso.

Pashinián ha recalcado durante la jornada que la posición del Gobierno sobre la demarcación y la delimitación de la frontera con Azerbaiyán, uno de los principales focos de disputa, sigue sin cambios y ha apostado por activar los canales de comunicación en este sentido.

"El mandato recibido por nuestro pueblo para abrir una era de desarrollo pacífico para Armenia, Artsaj --nombre oficial de la república de Nagorno Karabaj-- y la región pone una responsabilidad especial sobre el Gobierno", ha manifestado, según ha informado la agencia armenia de noticias Armenpress.

"Para solucionar este problema debemos ser activos y flexibles al máximo. Nuestra postura debe ser hacer todo lo posible para encontrar soluciones a los problemas existentes", ha dicho, antes de reconocer que algunos de estos puntos serán más difíciles de solucionar.

Así, ha explicado que uno de los puntos sobre los que podría haber rápidamente un acuerdo es "la apertura de comunicaciones regionales" y el reinicio de las reuniones en formato trilateral a nivel de vice primeros ministros, así como "ser más proactivos en asuntos de comunicación y oportunidades económicas".

El propio Pashinián indicó a principios de agosto que "mientras exista la posibilidad de resolver el problema por medios diplomáticos seguirá ese camino", pese a la "política agresiva" que, dice, llega desde el Gobierno de Bakú, tras el estallido de combates entre ambos países entre septiembre y noviembre de 2020.

En los combates por el control de Nagorno-Karabaj --territorio de Azerbaiyán pero en su mayoría habitado por cristianos armenios--, en los que murieron más de 6.500 personas, Azerbaiyán recuperó gran parte del territorio que perdió ante Armenia a principios de la década de 1990.

El acuerdo de alto el fuego firmado por los líderes de Armenia, Azerbaiyán y Rusia en noviembre de 2020 comprende un cese de hostilidades, el despliegue de 1.960 militares rusos como fuerzas de paz en la línea de separación en Nagorno Karabaj y el establecimiento de un centro de supervisión de la tregua controlado por observadores rusos y turcos y emplazado en suelo azerí.

Asimismo, contempla la devolución de territorios azeríes controlados desde 1994 por Armenia, incluida Shusha, la segunda localidad más importante de la región en disputa, lo que derivó en una grave crisis política en Ereván debido a las críticas a Pashinián, por lo que se consideró como una capitulación.

La crisis, que incluyó un llamamiento de la cúpula del Ejército a favor de su cese, derivó en la celebración de unas elecciones parlamentarias anticipadas en las que el partido del primer ministro logró la victoria, dando carpetazo a la situación argumentando que contaba con el respaldo popular.

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