MADRID 12 Oct. (EUROPA PRESS) -
La organización Human Rights Watch ha reclamado a las autoridades saudíes que detengan las "detenciones arbitrarias de "manifestantes pacíficos", "familiares de personas buscadas" y activistas de Derechos Humanos, tras los últimos enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad registrados el 3 y el 4 de octubre en Awwamiyya, en la Provincia Oriental.
El Ministerio del Interior informó de que los enfrentamientos fueron originados probablemente por la detención de dos hombres, Hasan al Zayid, de unos 70 años, y Said al Abd al Al, de unos 60, para presionar a sus hijos para que se entregaran a la Policía. Los dos hijos están siendo buscados por las autoridades por haber participado en las manifestaciones celebradas en la Provincia Oriental desde febrero hasta junio.
"Capturar al anciano y enfermo padre de un hombre buscado (por las autoridades) para obligarle a entregarse supone actuar como un delincuente de la cabeza a los pies", ha afirmado el investigador especializado en Oriente Próximo de HRW Christoph Wilcke, que ha incidido en la gravedad de que un hombre sea perseguido "por nada más que por su activismo pacífico".
El Ministerio del Interior saudí ya ha dejado claro que, tras los enfrentamientos en la Provincia Oriental, actuará con "puño de hierro" contra los "radicalizados instigadores" de esos sucesos. Tras ser detenido, Al Zayid se desmayó y tuvo que se trasladado en ambulancia desde Awwamiyya a un hospital cercano. Fadhil al Manasif, un activista de Derechos Humanos que permaneció detenidos desde el 1 de mayo al 22 de agosto pasado por participar en manifestaciones, acudió a la comisaría de Awwamiyya para protestar por el arresto de los dos hombres y, cuando siguió a la ambulancia que se llevaba a Al Zayid, fue detenido en un puesto de control de carretera. Posteriormente, Al Manasif fue trasladado a la comisaría de Dhahran, en la que todavía permanece arrestado. Los activistas locales han podido averiguar que la Policía, que no ha permitido que Al Manasif sea visitado por su familia.
Tras su arresto, en la mañana del 3 de octubre, uno de sus amigos, que ha pedido mantener su identidad en el anonimato, preguntó a la Policía sobre la situación en que se encontraba Al Manasif en la comisaría de Dhahran y terminó siendo arrestado. Los agentes le pusieron en libertad posteriormente, al igual que Al Abd al Al, mientras que Al Zayid continúa en el hospital aunque se desconoce si en calidad de detenido.
La semana anterior a los incidentes en la Provincia Oriental, las fuerzas de seguridad saudíes arrestaron al padre de hombre que están en busca y captura por participar en las manifestaciones en esta región. HRW ha recordado que el artículo 14 de la Carta Árabe para los Derechos Humanos, de la que es parte Arabia Saudí, prohíbe las detenciones arbitrarias. En este sentido, ha señalado que el Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de Naciones Unidas establece que un arresto es arbitrario si no hay una clara base legal para la detención o si la persona es detenida por ejercer derechos como la libertad de expresión y de reunión.
Un activista chií de Derechos Humanos ha asegurado a HRW que unos 40 saudíes chiíes permanecen detenidos por haber participado en las manifestaciones desarrolladas en los últimos meses en la Provincia Oriental. "Las autoridades saudíes deben detener inmediatamente los arrestos arbitrarios de familiares, activistas y manifestantes pacíficos", ha subrayado Wilcke.