MADRID, 24 (EUROPA PRESS)
Un destacado opositor del partido de Victoire Ingabire ha sido asesinado a puñaladas en Ruanda, en el último incidente de este tipo en el país que gobierna desde el genocidio Paul Kagame.
Según ha contado a la BBC la propia Ingabire, el coordinador de su partido FDU-Inkingi, Syridio Dusabumuremyi, fue apuñalado por dos hombres cuando estaba en su trabajo en un restaurante en un centro de salud en Muhanga, en el centro del país.
La líder opositora ha denunciado que el asesinato de Dusabumuremyi es el último de una serie de ataques contra miembros de su partido que buscan aterrorizarles.
Eugène Ndereyimana, representante de la formación en el este del país, lleva desaparecido desde hace dos meses mientras que el pasado marzo su portavoz, Anselme Mutuyimana, fue secuestrado y hallado muerto posteriormente en un bosque en el oeste del país. En 2016 ya había sido asesinato otro dirigente del FDU-Inkingi.
Ingabire, una de las principales opositoras a Kagame, ha considerado que su partido está siendo atacado porque defiende los derechos y las libertades de los ruandeses. "Nuestra causa es buena y nunca cederemos a lo que quiera que hagan", ha asegurado.
Ingabire fue detenida en 2010 y condenada por incitar a la revolución contra el Gobierno, formar grupos armados para desestabilizar el país y minimizar el genocidio de 1994.
En 2013, el Tribunal Supremo ratificó su condena, ampliando la pena a 15 años frente a los ocho iniciales. Kagame le concedió el indulto en septiembre de 2018 junto a más de 2.000 prisioneros condenados por diversos delitos.
La organización no gubernamental Human Rights Watch (HRW) ha reclamado a la comunidad internacional y al secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, que reclamen una investigación transparente y creíble en torno a la muerte y desaparición de varios opositores.
"En el plano internacional, Ruanda es un modelo de ley y orden, y pese a ello vemos una serie de ataques violentos y descarados contra miembros de la oposición que quedan sin castigo", ha dicho Lewis Mudge, director de HRW para África Central. "El contraste es estremecedor", ha agregado.
Por ello, ha manifestado que "los socios y donantes de Ruanda deben hacer preguntas sobre el paradero de los que intentan criticar al Gobierno o sus políticos". "De lo contrario, probablemente los opositores y críticos con el Estado seguirán apareciendo muertos o desapareciendo", ha zanjado.