MADRID, 11 (EUROPA PRESS)
Al menos dos personas han muerto y otras siete han resultado heridas, incluidos tres miembros del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), en un ataque contra un convoy humanitario en la capital de Sudán, Jartum, en medio de los enfrentamientos entre el Ejército sudanés y las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF).
El organismo, que ha indicado que los heridos han sido trasladados de urgencia al hospital, ha señalado que el convoy constaba de tres vehículos del CICR y tres autobuses con el distintivo de la Cruz Roja que estaban evacuando a más de un centenar de civiles en una operación solicitada y coordinada con las partes del conflicto.
"Este ataque es inaceptable y estamos desconsolados. Estoy conmocionado por la falta de respeto hacia el emblema de la Cruz Roja, que debe ser respetado y protegido de conformidad con el Derecho Internacional Humanitario", ha manifestado el director del CICR en Sudán, Pierre Dorbes, que ha subrayado que, sin embargo, su misión es "poner a salvo a estos civiles".
El CICR, que ha recordado que es una organización neutral e imparcial que desempeña su papel de intermediario independiente de las partes, ha cancelado la operación para evacuar a civiles de los combates en Jartum "hasta que se pueda realizar una nueva evaluación de seguridad", según reza un comunicado.
En este sentido, el organismo ha pedido la protección inmediata de todos los civiles, incluidos los trabajadores humanitarios y el personal médico, al tiempo que ha agregado que los civiles atrapados en zonas de combate deben tener garantizado por las partes del conflicto un paso seguro.
"Como intermediario neutral, el CICR está dispuesto a continuar esas evacuaciones en Sudán, siempre que las partes en el conflicto respeten los emblemas de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que nunca deben ser atacados", ha concluido.
EL EJÉRCITO APUNTA A INCUMPLIMIENTO DEL ACUERDO
El Ejército de Sudán, por su parte, ha lamentado el incidente, que ha achacado al CICR por "no cumplir las medidas acordadas" de cara a la evacuación, que debía pasar por la ruta sur en vez de la septentrional, y que además se encontraban acompañados de un vehículo armado perteneciente a las RSF al mismo tiempo que se dirigía hacia "posiciones defensivas" del Ejército.
"Los representantes del organismo internacional no cumplieron con todos los puntos anteriormente mencionados, pues (...) ingresaron al área desde la dirección sur en lugar de la dirección norte según el acuerdo. (...) Un convoy de representantes de la organización acompañado de un vehículo armado (...) se acercó a nuestras posiciones defensivas, lo que provocó que el convoy quedara expuesto al fuego y provocara numerosas bajas entre los representantes de la organización", han comunicado las Fuerzas Armadas en su cuenta de la red social X, antes Twitter.
"Lamentamos este incidente, ocurrido debido a que los representantes de la organización no cumplieron con las medidas acordadas (...) Destacamos también la necesidad de adherirse a cualquier acuerdo previo al que se haya llegado para evitar todos los posibles daños, ya que puede poner en riesgo la vida de personas", han añadido los militares.
Por otro lado, las RSF han condenado el "mortal ataque terrorista" contra un convoy que iba "claramente identificado con banderas del CICR" y que iba escoltado por varios oficiales de sus filas "como medida de protección" hasta el último puesto de control, desde donde continuó su camino "de forma independiente".
"Los delegados del CICR se vieron obligados a bajar del vehículo y cubrirse en el suelo durante un asalto que duró más de 15 minutos. (...) El oficial de las Fuerzas Armadas de Sudán admitió que 'desconocía' la llegada autorizada de la delegación del CICR a la zona", han asegurado las RSF en X, donde también han acusado al Ejército de atacar por segunda vez un convoy del CICR.
Actualmente, Sudán ha cumplido más de ocho meses de conflicto entre el Ejército sudanés y las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), enfrentamientos que estallaron el 15 de abril tras las fuertes discrepancias sobre la integración del entonces grupo paramilitar --ahora declarado en rebeldía-- en el seno de las Fuerzas Armadas, que hicieron descarrilar el proceso de transición abierto tras el derrocamiento de Omar Hasán Al Bashir después de 30 años de poder.
La guerra en Sudán ha devastado por completo el país y generado una de las mayores crisis humanitarias de tiempos recientes en África. El país suma, conflicto tras conflicto, casi siete millones de desplazados forzados y la última guerra se ha retroalimentado con un histórico conflicto intercomunitario en la región de Darfur, escenario, según ONG, de constantes atrocidades desde el estallido de la guerra.