NUEVA YORK 30 Dic. (EUROPA PRESS) -
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, y el Consejo de Seguridad han condenado "firmemente" este domingo el atentado ejecutado durante la jornada en la estación central de la ciudad rusa de Volgogrado, que ha dejado al menos 15 muertos y 34 heridos, según un balance oficial del principal organismo de la lucha antiterrorista ruso.
"El secretario general pide que los responsables de este odioso acto sean llevados ante la justicia. Asimismo, muestra su solidaridad a Rusia ante el terrorismo", ha dicho el portavoz de Ban a través de un comunicado.
Por su parte, los países miembro del Consejo de Seguridad han expresado sus condolencias a los familiares de las víctimas y han mostrado su simpatía a todos los heridos, así como a la población y el Gobierno ruso.
"Los miembros del Consejo de Seguridad reafirman que el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones constituye una de las amenazas más graves a la seguridad y la paz internacional, y que cualquier acto de terrorismo son criminales e injustificables, independientemente de su motivación", han indicado.
Asimismo, han resaltado la necesidad de llevar a los responsables, organizadores, financiadores y patrocinadores del ataque ante la justicia, al tiempo que han pedido a la comunidad internacional que coopere con las autoridades competentes.
La Policía rusa ha identificado a la miliciana Oksana Aslanova, perteneciente a un grupo armado de la república rusa de Daguestán, como la responsable del atentado suicida.
Aslanova formaba parte del grupo llamado "Viudas Negras", esposas de líderes milicianos del Cáucaso Norte fallecidos en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, tal y como ha informado el diario 'La Voz de Rusia'.
Según fuentes de la cadena LifeNews, Aslanova había estado casada con dos de estos responsables, ambos muertos, y recibió entrenamiento en la colocación y uso de explosivos junto a Naida Asiyalova, quien el pasado mes de octubre se inmoló en otro atentado también perpetrado en Volgogrado que dejó al menos seis muertos y 30 heridos.
El Comité Nacional Antiterrorista estima que Aslanova detonó en torno a las 9.34 de la mañana (hora peninsular española) una cantidad de diez kilos de dinamita en el vestíbulo de la estación, cerca de los detectores de metal.
El artefacto explosivo contenía varias piezas de metralla para incrementar el daño a los transeúntes. También se ha hallado una granada sin detonar en el escenario del atentado, según ha asegurado el portavoz del comité, Vladimir Markin, en declaraciones a la cadena de televisión Russia Today.
TRES DÍAS DE LUTO
Por su parte, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha instado a las fuerzas de seguridad rusas a que tomen todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad de los ciudadanos en lo que se trata del segundo atentado suicida cometido en la ciudad en menos de tres meses.
El Gobierno local ha anunciado tres días de luto, desde el 1 al 3 de enero, en memoria de las víctimas del atentado y que compensará con un millón de rublos (unos 22.300 euros) a los afectados, según informaron fuentes oficiales locales a RIA Novosti.
"La gente estaba tirada en las escaleras", indicó Valentina Petrichenko, testigo de la explosión. "La explosión fue tremenda. La gente comenzó a correr aterrorizada. De repente aparecieron ambulancias y policías por todas partes", declaró al canal Russia 24.
Volgogrado es una ciudad en la que viven alrededor de un millón de personas y que está situada 690 kilómetros al noroeste de Sochi, sede de los próximos Juegos Olímpicos de Invierno. Está cerca del Cáucaso Norte ruso, habitado por una mayoría de musulmanes, en el que impera la violencia diaria.