Bélgica.- El joven que mató ayer a dos personas en Amberes reconoce el móvil racista

Actualizado 12/05/2006 21:55:10 CET

BRUSELAS, 12 May. (EUROPA PRESS) -

El joven de 18 años que presuntamente mató a una mujer africana, a una niña de dos años e hirió a una tercera de origen turco ayer en Amberes (Bélgica), ha reconocido que actuó de manera consciente contra estas personas por ser extranjeras, según señaló hoy el ministerio fiscal belga. El joven, Hans Van Themsche, tuvo que ser atendido en el hospital, donde admitió ante la fiscalía haber cometido estos actos. Themsche permanecerá bajo arresto por asesinato y tentativa de asesinato.

Por el momento la versión de la fiscalía señala que el joven actuó solo, sin cómplices, para planificar y ejecutar la masacre. El resto de detalles se podrían aclarar el próximo martes con la declaración de Themsche ante el juez. Por ahora se sabe que el joven admitió ante las autoridades haber comprado el arma del crimen y las municiones la misma mañana de los incidentes, con el objetivo de asesinar a personas extranjeras.

"La niña estaba en el lugar incorrecto en el momento incorrecto", señaló Themsche. La pequeña estaba a cargo de la mujer africana que también falleció en el tiroteo y que trabajaba como 'au pair' en la familia de la niña.

Según testigos presenciales, el joven tenía el aspecto de un 'cabeza rapada', llevaba botas de cuero negro, ropa de color oscuro y el pelo rapado con coleta. Además se han encontrado entre sus pertenencias documentos que muestran su simpatía por la extrema derecha.

La prensa belga informa de que el joven es sobrino de la parlamentaria belga Frieda Van Themshe, del grupo nacionalista Vlaams Belang y que su abuelo participó en la segunda Guerra Mundial en el bando nazi, en el frente belga del Este.

El director del internado donde residía el presunto asesino ha señalado que el joven es un buen estudiante, aunque iba a ser expulsado del centro por fumar en la habitación. Themsche estudia desde 2003 en el Instituto Libre de técnicas agrícolas y biológicas de Roulers.

Según el director del centro, Luc Deprez, el estudiante había dejado una carta sobre su cama antes de cometer los crímenes, en la que no se evocaba nada relacionado con la extrema derecha.

Los incidentes se produjeron el jueves por la tarde en el centro de la ciudad de Amberes, donde una mujer africana y una niña de dos años que acompañaba a esta fueron asesinadas en plena calle, mientras que otra mujer de 46 años de edad y de origen turco resultó gravemente herida por arma de fuego. En agresor fue abatido por un policía vestido de civil que le disparó en el estómago.

REPULSA DE BORRELL

Por su parte, el presidente del Parlamento Europeo (PE), Josep Borrell, expresó hoy su "profunda repulsa" frente al crimen. "La sangrienta agresión contra una mujer de origen turco, seguida del asesinato de una mujer africana y de una niña de dos años no puede más que provocarnos una profunda repulsa", indica Borrell en un comunicado.

"Quiero expresar en nombre del Parlamento Europeo toda mi solidaridad hacia las familias y las comunidades extranjeras que se han visto cruelmente afectadas. Estos actos bárbaros deben movilizar a todos los responsables políticos comprometidos con los valores democráticos, no solamente en Flandes y Bélgica sino en toda Europa", añadió.

"La banalización de la extrema derecha y su discurso racista es un peligro grave para nuestras democracias. La sucesión reciente de agresiones racistas en Flandes y en otras partes de la Unión Europea demuestra, lamentablemente, que pasar del discurso de la exclusión al de los actos criminales es posible. Esto debe obligarnos a redoblar esfuerzos para aplicar políticas de integración y coexistencia pacífica entre las diferentes comunidades que integran nuestras sociedades", subraya el presidente de la Eurocámara.