RANGÚN, 17 Dic. (Reuters/EP) -
Las autoridades birmanas han detenido este martes un barco que transportaba a 173 rohingyas en la costa sur, una muestra de que más miembros de esta minoría de fe musulmana están realizando peligrosos viajes para escapar de la persecución.
La Marina de Birmania apresó el domingo el barco que transportaba a estas personas, entre las que se encontraban 22 niños, frente al municipio de Kawthaung, según ha confirmado el portavoz militar, Tun Tun Nyi.
"Nuestra Marina los encontró en un barco sospechoso en el mar", ha afirmado a Reuters, y ha añadido que la Policía actuará de acuerdo a la ley.
Tres miembros de la minoría musulmana han confirmado a Reuters que han escuchado que el barco encontrado se dirigía a Malasia. Sin embargo, un alto cargo de Kawthaung, Myat Thu, ha señalado que no se sabe con seguridad si el barco zarpó de Birmania o de Bangladesh, aunque ha subrayado que se respetarán sus Derechos Humanos.
Por su parte, el oficial de la guardia costera de Bangladesh Saiful Islam ha afirmado que no tenían conocimiento de ningún barco que partiera de Birmania. "Si hubiéramos tenido información, lo hubiéramos parado", ha asegurado.
"INTENCIONES GENOCIDAS"
Más de 730.000 rohingya huyeron de Birmania a Bangladesh en 2017 para escapar de una ofensiva liderada por militares, algo que los investigadores de la ONU han asegurado que se realizó con "intenciones genocidas" por la consecución de asesinatos en masa y violaciones a esta minoría.
Birmania, por su parte, ha negado estas atrocidades asegurando que la violencia se produjo tras el ataque de milicianos rohingya, aunque ha reconocido las muertes de Inn Din, donde soldados y budistas mataron a 10 musulmanes, al igual que en Gu Dar Pyin. El país también ha negado la persecución.
Actualmente, cerca de 600.000 rohingyas continúan en campos y en localidades del oeste de Rajine, donde no pueden viajar con libertad ni tienen acceso a la sanidad y la educación.
Durante años, los rohingyas han escapado en viajes organizados por traficantes entre los meses de noviembre y marzo, cuando el mar está más calmado, algo que se ha saldado con muchas vidas al intentar huir hacia Tailandia y Malasia.
El éxodo alcanzó su punta álgido en 2015 cuando alrededor de 25.000 personas cruzaron el mar de Andamán, muchos de ellos en embarcaciones inseguras.
El pasado 11 de diciembre decenas de rohingyas comparecieron ante un tribunal de Birmania acusados de "viajes ilegales" por su intento de abandonar el estado de Rajine, donde se concentra esta minoría étnica.
Los 93 acusados, entre ellos 23 niños, rindieron cuentas ante la Justicia birmana el mismo día que la líder 'de facto' del país, Aung San Suu Kyi, lo hizo en la Corte Internacional de Justicia (CIJ), en La Haya, por la acusación de genocidio lanzada por Gambia.