RANGÚN 23 Sep. (EP/AP) -
Cerca de 2.000 monjes budistas, a los que se les han unido varios grupos de monjas, han iniciado hoy una nueva marcha en Rangún, la sexta en una semana, por la reconciliación nacional y la liberación de la activista Aung San Suu Kyi, así como de otros prisioneros políticos.
Ayer, en torno a 10.000 monjes budistas iniciaron una marcha pacífica en protesta contra la política de la Junta Militar birmana, al cargo del país, según testigos presenciales de la concentración organizada en la ciudad de Mandalay.
De esta forma, religiosos de varios monasterios se desplazaron a la ciudad, una de las más importantes del país, al tiempo que casi un millar de sus compañeros se manifestaban en la pagoda de Swedagon en la capital, Rangún, una marcha cuyo trayecto se ha repetido hoy.
Este es el sexto día que los manifestantes han marchado sobre la principal ciudad de Birmania en señal de protesta también por los últimos decretos del Gobierno militar, en especial por la subida de los precios de la gasolina, instaurada el mes pasado.