Actualizado 23/09/2007 17:08 CET

Birmania.- La Policía impide que los monjes budistas visiten de nuevo a la activista detenida Aung Suu Kyi

RANGÚN, 23 Sep. (EP/AP) -

Un grupo de 400 personas lideradas por monjes abandonó el domingo pacíficamente sus intentos de llegar a la casa de la líder prodemocracia detenida Aung San Suu Kyi, tras ver su recorrido interrumpido con barricadas policiales, según dijeron testigos.

Los manifestantes, entre ellos 150 o 200 monjes budistas, se habían encontrado con las barricadas en un cruce de calles y luego intentaron avanzar por otro camino, donde aparecieron decenas de policías antidisturbios armados.

Dos monjes se acercaron a los policías para negociar su paso, pero al parecer fueron expulsados pacíficamente de la zona. Entonces oraron brevemente antes de caminar en otra dirección y la multitud comenzó a dispersarse, indicaron los testigos.

Un grupo de más de 500 monjes y simpatizantes fue autorizado el sábado a caminar hacia la casa de Suu Kyi, donde la premio Nobel de la Paz los saludó desde la puerta en su primera aparición pública en más de cuatro años.

Hoy por la mañana, unas 20.000 personas lideradas por monjes budistas manifestaron contra la junta militar de Mianmar, la protesta antigubernamental más numerosa desde un fallido levantamiento democrático en 1988.

Los 10.000 monjes marcharon por las calles de Rangún y gritaron su apoyo a Suu Kyi, mientras una multitud de 10.000 personas los protegía formando una cadena humana por el camino. Fue el sexto día consecutivo de marchas de los monjes por la ciudad.

La actividad de los monjes ha alentado un movimiento de protestas que comenzó hace un mes, después que el Gobierno incrementó los precios de los combustibles.

Uno de los monjes ofreció el domingo un discurso pidiendo la liberación de Suu Kyi y la reconciliación nacional.

Al relacionar su causa con la de Suu Kyi --que ha permanecido detenida 12 de los últimos 18 años-- los monjes incrementaron su presión a la junta para que decida si bloquea las protestas o cede ante los manifestantes.

Suu Kyi, de 62 años, dirige el partido Liga Nacional por la Democracia, que ganó los comicios generales de 1990 pero a quien los militares no le permitieron asumir el poder. Permanece detenida desde mayo del 2003.