Boicot de Occidente a la conferencia económica en Riad por el caso de Yamal Jashogi

Un hombre frente a carteles del rey Salman y el príncipe heredero
REUTERS / FAISAL NASSER - Archivo
Publicado 19/10/2018 16:17:36CET

DUBÁI, 19 Oct. (Reuters/EP) -

Autoridades y empresarios de Europa y Estados Unidos han cancelado su asistencia al foro económico previsto para la próxima semana en Riad debido a la incertidumbre generada por el caso del periodista saudí Yamal Jashogi, que desapareció el 2 de octubre cuando acudió al consulado de Arabia Saudí en Estambul y se sospecha que fue asesinado.

Jashogi fue a la oficina consular para tramitar los papeles para poder casarse pero desde entonces se desconoce su paradero. Las informaciones, basadas en parte en una grabación de audio de los hechos, apuntan a que fue torturado, desmembrado y asesinado.

La comunidad internacional ha pedido una investigación exhaustiva y Turquía y Arabia Saudí han acordado realizar pesquisas conjuntas. Ya han registrado varias veces el consulado y una vez la residencia del cónsul, que se encuentra ya en Riad.

El caso ha estallado justo cuando Arabia Saudí se preparaba para organizar la Iniciativa Inversión Futuro --'el foro económico de Davos del desierto'--. El propósito de Riad es atraer inversión extranjera a otros sectores de su economía, que pretende diversificar para superar la tradicional apuesta por el gas y el petróleo.

Unos 150 representantes de más de 140 organizaciones, entre actores privados y públicos, habían confirmado su presencia en la cita de Riad, según los organizadores. Pero en estas semanas ha habido varias bajas. Una veintena de autoridades y empresarios de Europa y Estados Unidos han cancelado, incluidos el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin; la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde; y los directores ejecutivos de JP Morgan y HSBC.

"Muchos empresarios occidentales estarán presionados para que reconsideren su exposición a Arabia Saudí a la luz del asunto Jashogi", ha comentado Ayham Kamel, jefe de consultoría sobre riesgo político para Oriente Próximo de Eurasia Group.

Además, medios de comunicación como CNN, CNBC, Bloomberg, 'Financial Times', 'The Economist' o 'The New York Times' han optado por no cubrir el foro económico de Riad.

Si finalmente se confirman las sospechas, los gobiernos occidentales podrían aplicar sanciones económicas contra el reino árabe, lo que desincentivaría la inversión en las dos direcciones: hacia Riad y del fondo de inversión soberano de Arabia Saudí hacia activos de negocios europeos o estadounidenses.

UN VACÍO A LLENAR

Sin embargo, los expertos advierten de que el vacío dejado por los gobiernos y las compañías de Occidente podría quedar ocupado rápidamente por actores de otras partes del mundo. Así, por ejemplo, ni China ni Japón se han mostrado molestos por el caso Jashogi.

"Con el Año Nuevo el impacto podría empezar a reducirse, sobre todo porque Estados Unidos parece estar ayudando a Arabia Saudí a barrer el asunto debajo de la alfombra", ha dicho Jason Tuvey, analista senior de Capital Economics. En China, tras la matanza perpetrada el 4 de junio de 1989 en la plaza de Tiananmen, en Pekín, la inversión extranjera se contrajo un 20 por ciento pero en la primera mitad de 1990 se recuperó.

Larry Frink, director ejecutivo del fondo de inversión estadounidense BlackRock, ha contado que él se ha retirado de la conferencia, pero ha subrayado que no cortará lazos con Arabia Saudí. Se trata de "preservar la relación que hemos trabajado durante tanto tiempo", ha indicado. En la misma línea, algunos ejecutivos han contado a Reuters que sus 'primeros espada' no irán, pero sí estarán representados en Riad.

SANCIONES A MEDIDA

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que en las últimas horas ha asumido que "ciertamente parece" que Jashogi está muerto, amenazó con medidas punitivas si se confirmaba el asesinado del periodista y la autoría saudí. Riad prometió una respuesta fuerte recordando que la economía mundial depende de la economía saudí por sus hidrocarburos.

Así las cosas, Reuters ha revelado que una de las opciones que baraja Estados Unidos es aplicar la llamada Ley Magnitsky, que permitiría imponer prohibiciones de viaje y bloquear los activos bajo jurisdicción norteamericana a los individuos directamente responsables de la muerte de Jashogi, eludiendo por tanto las sanciones económicas contra el país.

En este escenario, un banquero del Golfo consultado por Reuters ha augurado que los agentes occidentales que hayan dado la espalda a Arabia Saudí "tendrán que ponerse de rodillas buscando negocios".

En cambio, otra fuente del sector bancario de la región ha advertido de que el caso Jashogi podría ser la gota que colma el vaso: "Es algo acumulativo. La guerra de Yemen, la disputa con Qatar, las tensiones con Canadá y Alemania, las detenciones de mujeres activistas... Todo junto da la impresión de una política impulsiva que preocupa a los inversores".

Otra posible consecuencia es que el príncipe heredero, Mohamad bin Salman, que 'de facto' tomó las riendas de Arabia Saudí cuando fue designado, el año pasado, pierda el poder acumulado hasta ahora, que le había permitido emprender una serie de reformas impensables en el país.

Bin Salman, de 33 años, pretendía abrir la sociedad saudí a la mujeres --si bien tímidamente-- y a los extranjeros, precisamente, para extender su economía. "Estamos preocupados por que esto pueda descarrilar todo el trabajo que se ha hecho en el último año hacia las reformas sociales y económicas", ha dicho un banquero desde Riad.