MADRID 26 Ene. (EUROPA PRESS) -
La organización de defensa de los Derechos Humanos Amnistía Internacional (AI) denunció hoy la discriminación en el empleo que sufren los refugiados y desplazados en Bosnia-Herzegovina, un factor que dificulta el regreso de dichas minorías a sus casas.
El investigador de AI Omer Fisher manifestó que "diez años después de la firma del acuerdo de paz de Dayton, las autoridades de la Federación de Bosnia-Herzegovina y de la República Srpska (entidad serbia de Bosnia) siguen sin abordar las violaciones de los Derechos Humanos de los trabajadores".
El Acuerdo de Dayton que puso fin a la guerra en 1995 reconoce expresamente el derecho al retorno frente a las violaciones de los Derechos Humanos provocadas por los traslados o deportaciones ilegales y también como medio de invertir los efectos de "limpieza étnica" que incluyeron homicidios, traslados forzosos y deportaciones.
Sin embargo, Fisher denunció que "cuando vuelven a sus casas, los retornados pertenecientes a una minoría sueln tener que luchar para superar una indiscriminación persistente y endémica en el acceso al empleo".
El derecho a no ser discriminado está consagrado en varias normas y tratados internacionales de Derechos Humanos de los que forma parte Bosnia-Herzegovina, y las leyes laborales de la Federación de Bosnia-Herzegovina y la república Srpska prohíben la discriminación en el empleo.
Sin embargo, AI denunció que estas protecciones legales no se aplican a todos los trabajadores que perdieron su empleo y la indemnización, cuando se concede, es manifiestamente insuficiente y "simbólica". Además, no existen mecanismos para tramitar las reclamaciones de ex trabajadores y conceder indemnizaciones.
"Nos despidieron porque éramos serbios o musulmanes", reza un testimonio recogido por AI, el de Neboja Spajic, ex empleado de las minas de Ljubija, "Esto no fue una guerra fue una destrucción de los musulmanes" afirmó Beisa Haidabramovic, otro ex empleado.