GINEBRA 20 Dic. (Reuters/EP) -
El enviado especial de la ONU y la Liga Árabe para el conflicto sirio, Lajdar Brahimi, ha confirmado que las negociaciones mantenidas este viernes para preparar la cumbre de paz sobre Siria del próximo enero siguen sin resolver la posible presencia de Irán, a la que Estados Unidos continúa oponiéndose.
Brahimi se ha reunido en Ginebra con representantes de Estados Unidos y Rusia --promotores del encuentro-- para discutir una serie de cuestiones aún por cerrar de cara a la conferencia de paz del 22 y 24 de enero. Además de aspectos logísticos, tenían previsto analizar la composición de las delegaciones sirias y la lista de países invitados.
Washington ha mantenido su negativa a incluir a Irán en esta lista, tal como ha confirmado Brahimi en rueda de prensa. El mediador internacional, no obstante, ha dicho que seguirán trabajando con las autoridades iraníes aunque no cuenten con representación en las reuniones de Montreux y Ginebra.
En este sentido, Brahimi ha sugerido que no sería el fin del mundo si Teherán --tradicional aliado del régimen de Bashar al Assad-- no cuenta con representación y así se lo ha hecho saber al secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon.
El requisito marcado hasta ahora por Estados Unidos era que Irán aprobase la 'hoja de ruta' acordada el 30 de junio de 2012 en Ginebra para lograr una solución política a la guerra civil siria.
CONTINÚA EL CONFLICTO
Brahimi ha mostrado su decepción por la continuación de los combates en Siria entre las fuerzas leales al Gobierno y los combatientes rebeldes y ha pedido el cese de ciertas prácticas como el lanzamiento de barriles bomba.
El enviado de la ONU y la Liga Árabe ha pedido a las dos partes que liberen a los prisioneros considerados vulnerables, como mujeres y niños, y faciliten el acceso de la ayuda humanitaria como gestos de buena voluntad de cara a la cumbre de enero.