Brasil niega haber planeado el regreso de Zelaya

Actualizado 22/09/2009 13:04:34 CET

NUEVA YORK, 22 Sep. (EUROPA PRESS) -

El ministro de Asuntos Exteriores brasileño, Celso Amorim, rechazó que su país haya planeado el regreso a Honduras del presidente hondureño derrocado, Manuel Zelaya, después de que la Embajada brasileña lo acogiera en su legación. No obstante, Amorim subrayó su deseo de que el regreso de Zelaya contribuya a "una solución rápida" que ponga fin a la crisis política que vive el país.

"Nosotros no planeamos nada", aseguró el jefe de la diplomacia brasileña en rueda de prensa desde Nueva York, en vísperas de la celebración de la 64 Asamblea General de la ONU.

Amorim aseguró que "Zelaya dijo que llegó a Honduras por medios propios y pacíficos", mientras el Gobierno brasileño se limitó a aceptar que se refugiara en las dependencias de la Embajada brasileña en Tegucigalpa.

"Nos informaron que Zelaya estaba en las inmediaciones, nos preguntaron si podía venir a la embajada y le dimos la autorización", solicitado poco antes de su llegada, precisó el canciller brasileño, citado por el diario hondureño 'La Prensa'.+

Amorim explicó que "una diputada hondureña vinculada al ex presidente Zelaya llamó diciendo que la señora del Presidente quería conversar con nuestro encargado de negocios", algo que ocurrió entre 40 minutos y unas horas antes del regreso de Zelaya.

Brasil, que rompió relaciones diplomáticas con el gobierno golpista encabezado por Roberto Micheletti, reclamó tanto al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, y al Gobierno estadounidense que garantizarán que no existiera ningún tipo de amenaza contra la seguridad de Zelaya ni el personal de la embajada brasileña por acogerlo, precisó Amorim.

En cualquier caso, el jefe de la diplomacia brasileña subrayó su deseo de que el regreso de Zelaya habra "una nueva etapa en las discusiones y que una solución rápida, basada en el derecho constitucional, pueda ser alcanzada".

El inesperado regreso de Zelaya --es la tercera vez que intenta y la primera en la que logra entrar en suelo hondureño tras el golpe militar del 28 de junio--, ha provocado una gran agitación social en el país donde sus simpatizantes han salido a las calles para celebrarlo mientras que el Gobierno interino representado por Roberto Michelleti ha anunciado el toque de queda.