Publicado 14/12/2021 20:27CET

Bruselas pide revisar las reglas de Schengen para agilizar el cierre de fronteras en crisis sanitarias o migratoria

Archivo - Bandera de la Unión Europea
Archivo - Bandera de la Unión Europea - PICTURE ALLIANCE / DPA / RALF HIRSCHBERGER

BRUSELAS, 14 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Comisión Europea ha presentado este martes una propuesta para revisar las reglas del Código de fronteras Schengen para agilizar el cierre coordinado de fronteras tanto interiores como exterior en casos de crisis sanitarias o de presión migratoria que consideren ponen en riesgo la seguridad en la UE.

Bruselas ha defendido durante la pandemia por coronavirus que el cierre de fronteras no era una medida eficaz para frenar los contagios y pidió sin éxito a las capitales en las fases más duras mayor coordinación en las restricciones y medidas alternativas a la prohibición de viajes.

También ha apelado con frecuencia a la vuelta al funcionamiento normal del espacio sin fronteras Schengen, que limita los controles sistemáticos en fronteras a situaciones muy precisas y temporales, pero hay al menos cinco países que mantienen estos controles de manera constante desde 2015, entre ellos Francia y Alemania.

En este contexto, el Ejecutivo comunitario ve necesario reformar el código para aclarar los supuestos en los que se pueden reintroducir los controles en fronteras interiores y para reforzar también los procedimientos, con el reto de que se evalúe mejor la necesidad de una medida que considera "de último recurso".

Para ello, Bruselas aboga por ejemplo por establecer un mecanismo de coordinación que permita reaccionar mejor ante amenazas sanitarias como la actual vinculada al coronavirus y que permitiría al Consejo adoptar "reglas vinculantes" sobre restricciones temporales de viaje en la frontera exterior de la UE.

Hoy por hoy, los Veintisiete se han comprometido a restringir los viajes con países terceros que supongan una seria amenaza epidemiológica, para lo que fijaron una muy limitada lista de países a los que permitir viajes no esenciales, pero en la práctica cada Estado miembro impone sus propias condiciones y la lista no se aplica de igual manera en todas las rutas con la UE.

Este cierre de la frontera exterior, no obstante, deberá permitir excepciones como los viajes esenciales, el regreso de ciudadanos y residentes europeos.

En cuanto al espacio de libre circulación interior, la Comisión también apunta un mecanismo de salvaguarda que permita coordinar cierres interiores ante amenazas que pongan en riesgo a varios Estados miembro, ya sea por cuestiones de salud pública o de seguridad interior y orden público --supuestos ya previstos por el actual código para la reintroducción de controles--.

La novedad es que el Consejo podría autorizar el cierre de fronteras interiores ante una amenaza común, aunque también deberá establecer medidas que mitiguen el perjuicio que esta vigilancia reforzada pudiera tener.

Otro de los cambios que sugiere Bruselas, con el objetivo de convencer a los países de que no recurran al control sistemático del paso interior, son patrullas policiales conjuntas que realicen "controles específicos" fuera de la frontera, con el fin de detectar el paso de migrantes irregulares a los que retornar.

También quiere permitir a los Estados miembros revisar los acuerdos bilaterales de readmisión existentes o celebrar nuevos acuerdos entre ellos.

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