La caravana de migrantes avanza hacia el norte por territorio mexicano bajo la vigilancia de la Policía

Caravana de inmigrantes, Tapachula
REUTERS / UESLEI MARCELINO
Actualizado 21/10/2018 20:33:14 CET

TAPACHULA, 21 Oct. (Reuters/EP) -

En un gesto de desafío a los esfuerzos de cuatro gobiernos que buscan impedir su avance, incluido Estados Unidos, miles de hondureños se han levantado al amanecer de este domingo a las orillas de un río entre Guatemala y México para continuar su marcha hacia el norte.

Pero a pesar de que la caravana que busca llegar a Estados Unidos se adentró más en territorio mexicano, policías locales con equipo antidisturbios se desplegaron en los cruces de las carreteras, mientras un helicóptero militar daba vueltas, lo que llevó a muchos migrantes a preguntarse si autoridades realizarían arrestos en masa o o los harían retroceder.

Tal cosa no ha sucedido. Según medios estadounidenses presentes en la caravana, los policías se han limitado a disuadir a los caminantes con su mera presencia, sin intervenir.

Los migrantes plantean un duro reto ante la promesa hecha el viernes por el presidente mexicano Enrique Peña Nieto de detener los planes de los viajeros sin documentación para avanzar hacia la frontera de Estados Unidos.

Los presidentes de Guatemala y Honduras se reunieron el sábado y dijeron que estaban "trabajando para dar un retorno pacífico y seguro" a algunos de los migrantes que partieron de San Pedro Sula, Honduras, exactamente hace una semana y se multiplicaron a medida que atravesaban territorio guatemalteco.

Algunos miembros de la masiva caravana, manchados de barro, parecían decididos a seguir moviéndose el domingo.

"Vamos a pasar, vamos a continuar si no nos detienen", ha declarado el hondureño Jaffe Borjas, de 17 años, mientras marchaba junto a un amigo de la infancia al frente de la fila gigante que se extendía por la carretera hacia el horizonte.

La multitud de migrantes obstruyó la carretera que va hacia el norte desde la ciudad fronteriza de Ciudad Hidalgo, y muchos de ellos empezaron a cantar.

"Aquí estamos y no nos vamos y, si nos echan, nos regresamos!", ha gritado al unísono una gran multitud que marchaba bajo el intenso resplandor del sol de la mañana. "¡No somos criminales, somos trabajadores!".

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado con detener la ayuda a Honduras y Guatemala, y potencialmente con cerrar la frontera de Estados Unidos con México con la ayuda de militares, si no es frenada la caravana.

Durante las dos noches que han acampado usando mochilas como almohadas y en carpas improvisadas hechas con bolsas de basura en un largo puente que une a Guatemala y México, muchos de los viajeros dijeron que habían huido de una tóxica mezcla de violencia, pobreza y corrupción endémica, y que no volverían.

Los miembros de la caravana que permanecieron en territorio mexicano, y que muchos observadores en la frontera han calificado como cifras "sin precedentes" o de "un éxodo", serían millares pese a los números dados por el Gobierno mexicano.

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