MOSCÚ, 11 Jul. (EP/AP) -
El representante de los rebeldes chechenos Akhmed Zakayev afirmó ayer lunes su untención de enviar un "Manifiesto por la Paz en Chechenia" a tiempo para la reunión de los líderes del G-8 que tendrá lugar esta semana en San Petersburgo, para expresar las demandas separatistas a la luz de la importancia internacional que tendrá la Cumbre.
"Estamos absolutamente convencidos de que este conflicto no puede ser resuelto por la fuerza", afirmó Zakayev en una entrevista telefónica concedida a la agencia Associated Press. Zakayev, que ostenta el cargo de ministro de Exteriores en el autoproclamado Gobierno rebelde checheno, señaló que "más tarde o más temprano, deberemos llegar a un acuerdo, resolver las cuestiones políticas y acabar con el conflicto por medios políticos".
El borrador de la declaración solicita una negociación incondicional con Rusia y declara que los rebeldes "condenan todas las formas de violencia contra la población civil, incluyendo actos terroristas".
A pesar de que los rebeldes todavía tienen como objetivo la independencia como medio de garantizar la paz y la seguridad de los chechenos, según el borrador, esta declaración deja la puerta abierta al diálogo. "Sin embargo, si nos acogemos a la ley internacional, cualquier otra solución de paz con los rusos puede estar sujeta a negociaciones", señalaba la declaración.
El hombre más buscado por Rusia, el líder de los rebeldes chechenos, Shamil Basayev, murió la pasada madrugada en la república rusa de Ingushetia (sur) en una operación de las fuerzas rusas, según anunció hoy el jefe del Servicio Federal de Suguridad ruso (FSB), Nikolai Patrushev. La muerte de Basayev, responsable entre otros sangrientos ataques de los de la escuela de Beslán en 2004 y del teatro de Moscú en 2002, ha sido recibida con satisfacción en Moscú y Grozni, capital de Chechenia, y confirmada en una web prorrebelde.
"Basayev y un cierto número de milicianos fueron abatidos en Ingushetia anoche", señaló Patrushev al presidente ruso, Vladimir Putin, precisando que los rebeldes chechenos pretendían ejercer presión política sobre la cumbre del G-8 de este fin de semana en San Petersburgo. Según los últimos datos ofrecidos por el FSB, junto a Basayev fallecieron otros once milicianos.
Los servicios de seguridad habían informado previamente de que un grupo de rebeldes había muerto mientras preparaba un atentado terrorista al estallar el camión cargado de explosivos con que contaban, aparentemente por la actuación de las fuerzas rusas. Al parecer, Basayev viajaba en uno de los vehículos que acompañaba a dicho camión, según fuentes policiales locales citadas por la agencia RIA Novosti.