Malcolm Turnbull
REUTERS / STRINGER .
Actualizado: miércoles, 6 diciembre 2017 8:00

MELBOURNE, 6 Dic. (Reuters/EP) -

Las autoridades de China han acusado este miércoles al Gobierno de Australia de "histeria y paranoia" después de que el primer ministro del país, Malcolm Turnbull, anunciara que Canberra prohibiría las donaciones extranjeras con el objetivo de evitar cualquier tipo de injerencia en la política interior australiana.

"Algunos medios de comunicación australianos han inventado nuevas historias sobre la llamada influencia china y la infiltración en Australia", ha señalado en un comunicado la Embajada de China en Australia.

"Estas noticias, que no se sustentan en ningún tipo de prueba y están intoxicadas por una mentalidad bélica e ideas imparciales, reflejan una paranoia e histeria anti-China muy típicas", ha añadido.

Según Turnbull, existen potencias extranjeras que están realizando "intentos sin precedentes y cada vez más sofisticados de influir en el proceso político" australiano. Asimismo, el primer ministro ha alertado recientemente de la existencia de "informes inquietantes sobre la influencia de China".

Los comentarios del dirigente australiano han tenido lugar en el marco de un aumento de preocupación por parte de las autoridades ante una posible creciente influencia de Pekín en el país a nivel nacional.

El documento de la Embajada china, que rechaza enérgicamente este tipo de acusaciones, indica que las "irresponsables declaraciones" de los políticos australianos han perjudicado la confianza establecida entre ambos países.

Las relaciones entre ambos gobiernos se han visto deterioradas desde que, en junio de 2017, el grupo mediático Fairfax y la cadena pública australiana ABC informaran sobre una campaña orquestada por China para "infiltrarse" en la política australiana con el fin de promover sus intereses.

La nueva legislación, que debe ser aprobada en el Parlamento, prohibirá las donaciones extranjeras a los partidos políticos o a cualquier grupo que haya gastado más de 100.000 dólares australianos (unos 64.467 euros) en las campañas de los últimos cuatro años.

El comunicado de la Embajada asegura que "China no tiene ningún interés en interferir en los asuntos internos ni en ejercer influencia alguna sobre las cuestiones políticas de Australia mediante la donación a partidos políticos".

"Instamos a Australia a hacer frente a la relación entre los dos países de una forma objetiva, justa y racional", han añadido las autoridades chinas.

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