China asegura que las conspiraciones para romper las relaciones con Pakistán fracasarán

Wang Yi
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Publicado 26/09/2018 7:48:32CET

PEKÍN, 26 Sep. (Reuters/EP) -

El ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, ha asegurado este martes que las conspiraciones para romper las relaciones entre China y Pakistán fracasarán, mientras Pekín rechaza las críticas sobre sus proyectos económicos en Pakistán y una represión en la región occidental china de Xinjiang.

China ha garantizado 57.000 millones de dólares para construir centrales eléctricas, carreteras principales, nuevos ferrocarriles y puertos de alta capacidad a lo largo del Corredor Económico China-Paksitán, una parte clave del presidente chino, Xi Jinping para unir China a Euroasia.

La sostenibilidad de los proyectos chinos ha estado bajo un nuevo escrutinio en los últimos meses, cuando el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, advirtió en julio de que cualquier posible rescate del Fondo Monetario Internacional (FMI) para la economía de Pakistán no debería utilizarse para pagar a los prestamistas chinos. Tanto Pekín como Islamabad señalan que los préstamos son sostenibles.

Wang ha afirmado que China aplaude el buen comienzo de su asociación con Pakistán tras la elección del nuevo gobierno bajo el primer ministro Imran Khan.

"Cualquier conspiración que intente incitar a la desarmonía o interferir en las relaciones entre China y Pakistán no prevalecerá", ha aseverado Wang, sin ofrecer más detalles, según un comunicado emitido este miércoles por el Ministerio de Asuntos Exteriores de China.

Según Wang, China y Pakistán deberían continuar realizando esfuerzos "totales" para promover el corredor económico, expandir el comercio y reducir la pobreza para traer más beneficios a la gente común de Pakistán.

Pekín se ha enfrentado a crecientes críticas internacionales de grupos defensores de los Derechos Humanos, algunos países occidentales y expertos en Derechos Humanos de la ONU debido a su gran campaña de seguridad en la región de Xinjiang, que limita con Pakistán.

Islamabad, como la mayoría de los gobiernos de países de mayoría musulmana, hasta ahora ha permanecido en silencio sobre el asunto, pero un grupo de empresarios paquistaníes, cuyas esposas e hijos chinos han quedado atrapados en Xinjiang, están presionando al nuevo gobierno para que ayude a Pekín a permitir su liberación.