China estipula como delito la difusión de vídeos falsificados sin aviso previo a los espectadores

Publicado 29/11/2019 14:21:13CET
Plataforma de vídeos ZAO
Plataforma de vídeos ZAO - REUTERS / FLORENCE LO - Archivo

MADRID, 29 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno chino ha anunciado este viernes el lanzamiento de una nueva normativa de control sobre la difusión de contenido audiovisual falsificado en Internet en un momento en que las autoridades se encuentran, una vez más, en el centro de una polémica sobre la restricción de la libertad de expresión en las redes sociales.

En particular, esta normativa apunta al uso de los llamados programas de "deepfake", aplicaciones de manipulación facial por las cuales es posible falsificar, con la ayuda de algoritmos de inteligencia artificial, rostros humanos -- de gobernantes y portavoces oficiales, entre ellos -- y declaraciones.

Esta tecnología, apunta la Administración Ciberespacial de China (CAC, por sus siglas en inglés) supone "un peligro para la seguridad nacional, interrumpe el orden social, e infringe los derechos e intereses legítimos de la población", según hace saber el comunicado oficial, publicado en la web del organismo.

Así las cosas, cualquier aplicación "deepfake", así como cualquiera que recurra al uso de IA, "deberá estar claramente indicada". "Cualquier negligencia a este respecto será considerada un delito criminal", según el texto. La normativa entrará en vigor el próximo 1 de enero.

"El Estado alienta y guía a las organizaciones de la industria de Internet a fortalecer la autodisciplina de la industria, establecer y mejorar las normas y pautas de la industria para los servicios de información de audio y video en red", añade la nota.

Esta normativa aparece en relación a aplicaciones desarrolladas en el país, como ZAO, que ofrecía a sus usuarios la posibilidad de intercambiar su rostro con el de celebridades nacionales. Millones de personas se descargaron la aplicación antes de que la compañía tuviera que atajar los rumores de que estaba recopilando los datos biométricos de quienes la empleaban.

La nueva regulación ocurre también en un momento en que una usuaria de la plataforma de vídeos TikTok fue suspendida por criticar la situación de la minoría uigur en los campos de concentración del Gobierno chino. La compañía ha negado que haya recibido presiones de las autoridades para restringir el acceso de la usuaria, la estadounidense Feroza Aziz, a su cuenta.

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