Publicado 13/12/2021 13:50CET

El CICR denuncia que la destrucción de Mosul hace de la vida en la ciudad una "lucha potencialmente peligrosa"

Ciudad de Mosul, norte de Irak.
Ciudad de Mosul, norte de Irak. - HAWRE KHALID/GETTY IMAGES

MADRID, 13 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) ha lamentado este lunes que, a pesar de que hace cuatro años que acabó la guerra en Irak, gran parte de la ciudad de Mosul continúa en ruinas y bajo a la amenaza de minas y artefactos explosivos, que hace de la cotidianeidad una "lucha y potencialmente peligrosa".

"La profundidad de la destrucción ha hecho imposible el regreso de miles de familias", mientras que "para los que se quedaron, la vida diaria es una lucha potencialmente peligrosa", cuenta el CICR, que alerta de la ya "crónica" escasez de agua y electricidad a la que tienen que hacer frente las familias.

En la actualidad, menos del 15 por ciento de la población que vive en la mitad oriental de Mosul tiene acceso a agua corriente para satisfacer sus necesidades diarias, mientras que en el margen occidente es del 35 por ciento, en parte debido a la destrucción de infraestructuras vitales durante la guerra.

A su vez, las tasas de desempleo siguen siendo muy altas. La guerra también ha dejado sin medios de subsistencia a muchas familias, que dependían de sus comercios, ahora destruidos tras el paso de las bombas.

"Puede que el conflicto haya terminado, pero las necesidades en Mosul, y en la gobernación de Ninawa, siguen siendo enormes. La magnitud del daño significa que la ayuda humanitaria por sí sola no será suficiente", ha señalado el CICR.

"Mosul requiere una continua inversión tanto nacional como internacional para reparar sus profundamente dañadas infraestructuras, así como para garantizar que sus comunidades tengan acceso a servicios básicos como refugio, agua, electricidad y atención médica", ha subrayado.

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