MADRID 17 Abr. (EUROPA PRESS) -
La Coalición Nacional para las Fuerzas de la Oposición y la Revolución Siria (CNFORS), principal organización política de la oposición siria, ha solicitado este martes al Gobierno de Líbano que controle sus fronteras y que ponga fin a las operaciones del partido-milicia chií libanés Hezbolá en territorio sirio.
Asimismo, ha pedido a Beirut que tome medidas contra la formación islamista y que "haga todo lo que está en sus manos para asegurar la seguridad de los civiles inocentes que residen en la zona fronteriza", según ha informado el diario británico 'The Guardian'.
La formación ha apuntado a que el Ejército Libre Sirio (ELS), que aglutina a un gran número de los grupos armados que combaten contra las fuerzas de seguridad sirias, "se vio forzado a responder a las continuadas agresiones" por parte de Hezbolá.
Pese a ello, la coalición opositora ha subrayado que "debido a lo sensible de la situación", ha solicitado a los batallones del ELS en Homs que "muestren contención" y que "respeten las fronteras soberanas de Líbano".
La semana pasada, el ELS acusó a Hezbolá de desplegar miles de combatientes en Damasco y en la frontera entre ambos países. El portavoz del Estado Mayor Conjunto del ELS, Abdul Hamid Zakaria, apuntó que más de 2.000 integrantes de la formación combaten junto a las fuerzas de seguridad en Damasco y que alrededor de 3.500 se encuentran en la frontera.
Hezbolá ha mantenido durante el conflicto en Siria su apoyo al presidente sirio, Bashar al Assad, y ha abogado públicamente por la resolución política del conflicto y por la introducción de reformas democráticas en el país.
Sin embargo, múltiples informes publicados en los últimos meses apuntan al envío por parte de la formación de hombres armados para respaldar a las fuerzas de seguridad sirias.
CARTA A LA LIGA ÁRABE
Ante los últimos incidentes transfronterizos, el ministro de Asuntos Sociales libanés, Wael Abu Faur, anunció el lunes que enviará en los próximos días una carta de protesta a la Liga Árabe sobre las últimas violaciones de la frontera con Siria por parte del Ejército y las fuerzas opositoras armadas.
"Las violaciones (de la frontera) están teniendo lugar por parte tanto del régimen como de los rebeldes. Se ha pedido al ministro de Exteriores que presente una carta de protesta sobre estas violaciones, independientemente de quién sea el responsable", agregó.
"Esta carta explicará estos ataques y pedirá ayuda para ponerles fin. El Estado libanés tiene la responsabilidad de garantizar la seguridad de sus ciudadanos y sus ciudades, por lo que todos los ataques contra el país son rechazados. Se tomarán medidas para evitar estas violaciones", manifestó Abu Faur.
Hezbolá acusó el lunes a grupos opositores armados del bombardeo que causó dos muertos durante la jornada del domingo en la localidad de Al Kasr, ubicado en la región de Hermel. Una brigada rebelde reclamó poco después la autoría del ataque y argumentó que atacó objetivos de la formación islamista.
En las últimas semanas se han registrado varios bombardeos desde Siria contra territorio libanés, hecho que el presidente libanés, Michel Suleiman, describió en marzo como "una inaceptable violación de la soberanía libanesa".
La semana pasada, una persona falleció y otras cinco resultaron heridas en la localidad libanesa de Siraj al Ajram, ubicada cerca de la frontera con Siria, a causa de un bombardeo ejecutado por un helicóptero militar sirio. Todas las víctimas son de nacionalidad siria.
El incidente tuvo lugar apenas un día después de que helicópteros militares sirios dispararan un total de cinco misiles contra las áreas libanesas de Al Ajram y Wadi Hmeid, ubicadas cerca de la ciudad fronteriza de Arsal, en el valle de la Bekaa.
ADVERTENCIA DE DAMASCO
También en marzo, el Gobierno de Siria advirtió de que "pese a la contención mostrada para no atacar los refugios de bandas terroristas en el interior de Líbano para que crucen la frontera, esta postura no se mantendrá de forma ilimitada".
"Multitud de terroristas siguen presentes en territorio libanés y pueden ser vistos por nuestras fuerzas, que están practicando niveles extremos de contención a la espera de que las autoridades libanesas controlen su frontera en el marco de su compromiso con la protección de la vida de ciudadanos inocentes y con la no escalada de la tensión que estos grupos buscan", agregó Damasco.
Desde el inicio de los enfrentamientos armados en Siria se han producido varios incidentes transfronterizos, que Damasco ha justificado en el marco de la lucha contra los rebeldes, a los que acusa de entrar y salir del país a través de las fronteras con Líbano, Turquía y Jordania.
Decenas de libaneses han muerto o han resultado heridos en las localidades cercanas a la frontera a causa del impacto de cohetes o balas perdidas desde el inicio del conflicto.
Naciones Unidas calcula que desde marzo de 2011, cuando comenzó el levantamiento popular contra el Gobierno de Al Assad, unas 70.000 personas han muerto a causa de los combates entre las fuerzas gubernamentales y rebeldes.
Damasco atribuye gran parte de las víctimas a los grupos terroristas que actúan en el país árabe --según ha denunciado insistentemente-- con la financiación y el apoyo material de Arabia Saudí, Qatar y Turquía, entre otros.