BAGHDAD 9 Feb. (Reuters/EP) -
El legislador iraquí y comandante paramilitar Hadi al Amiri ha defendido este lunes a los grupos de milicianos chiíes que se están formando para luchar en contra del Estado Islámico de las acusaciones de ejecuciones masivas.
Al Amiri, uno de los hombres más poderosos de Irak, ha instado a Estados Unidos a que ayude a mejorar la capacidad militar de Irak. Según ha explicado en una entrevista a Reuters, ningún miliciano de los grupos paramilitares progubernamentales ha puesto un pie en el pueblo de Barguana, donde se alega que se ha producido una ejecución masiva a manos de los chiíes.
Como líder de la Organización Badr, un movimiento político con un brazo armado, ha liderado la campaña contra el Estado Islámico en varios puntos del país. Al Amiri controla el archivo de seguridad de Diyala, lo que le otorga el control del Ejército y de la Policía de la zona, además de la Hashid Shaabi o Comité de Movilización Popular que incluye grupos paramilitares y voluntarios chiíes.
"Yo no he puesto ni a un solo miembro del Hashid Shaabi en la zona de operaciones de Barguana. Puede ser que sean residentes de la zona, pero no son de Hashid Shaabi", ha asegurado. Al Amiri ha culpado a los políticos suníes que simpatizan con los milicianos del Estado Islámico de intentar difamar al Hashid Shaabi.
"Estas personas no quieren que el Hashid Shaabi ayude a liberar Irak". "Es un campo de batalla y si alguien de Barguana murió, estamos dispuestos a investigar y castigar a quien sea responsable", ha explicado.
El primer ministro Haider al Abadi, un chií moderado que ha buscado la reconciliación entre las comunidades suníes y chiíes de Irak, ha abierto su propia investigación y ha enviado al ministro de Defensa suní a Barguana.
Tanto Al Abadi como el gran ayatolá Alí al Sistani, el clérigo chií más importante de Irak, también han denunciado saqueos y la quema de viviendas en las zonas que han sido liberadas del Estado Islámico.
Al Amiri, ahora admirado en el país, previamente ha sido visto con escepticismo por muchos iraquíes chiíes debido a la historia de la Organización Badr, que nació como un grupo entrenado en Irán pero que luchó en Irak durante la guerra de 1980-1988 entre ambos países. Ahora, su liderazgo en la expulsión de los yihadistas del Estado Islámico de Irak le ha posicionado como un héroe para muchos chiíes.