MANILA 13 Dic. (Reuters/EP) -
Los diputados filipinos han comenzado este miércoles a debatir la ampliación de la ley marcial en la isla de Mindanao durante un plazo de un año debido a la continuidad de la amenaza terrorista, tal y como ha solicitado el presidente del país, Rodrigo Duterte.
El dirigente ha defendido que la medida es necesaria debido a que aún quedan terroristas y simpatizantes del Grupo Maute --vinculado a Estado Islámico-- en la zona, donde están reclutando y entrenando a nuevos combatientes para "continuar con la rebelión".
En su carta al Parlamento, con fecha del 8 de diciembre, el mandatario filipino ha señalado que la ampliación de la vigencia de la ley marcial permitirá a las Fuerzas Armadas y a la Policía combatir a los grupos armados con mayor eficacia y garantizar la seguridad pública.
El conflicto en la zona se ha saldado con al menos 1.100 muertos, la mayoría militares, y más de 200.000 desplazados, la mayoría desde Marawi. Según Duterte, la derrota de los milicianos no ha supuesto necesariamente el fin de la amenaza terrorista en Mindanao.
"Los informes señalan que están reclutando de forma activa de nuevo", ha aseverado el ministro de Defensa, Delfin Lorenzana, durante la apertura de la sesión en el Congreso. "Lo que vemos ahora mismo es que la rebelión no ha parado sino que simplemente se ha trasladado a otro sitio", ha explicado.
Duterte también ha hecho referencia a la amenaza que presentan los grupos Dawatul Islamic Waliyatul Masriq, inspirado en Estado Islámico, Turaifie, Luchadores por la Libertad del Bangsamoro Islámico y Abú Sayyaf para justificar la ampliación de la vigencia de la ley marcial en la isla de Mindanao.
La Constitución filipina permite declarar la ley marcial durante un periodo de 60 días en el marco de una rebelión y no fija límites a la hora de ampliar la misma.
El senador opositor Franklin Drilon ha sugerido que el movimiento de Duterte es un preludio para declarar la ley marcial en todo el país. Por su parte, el secretario de la Presidencia, Salvador Medialdea, ha aseverado que el Gobierno no tiene intención alguna de mantener la medida de forma indefinida.
"No estamos pidiendo una ley marcial ilimitada, lo que pedimos es que se apruebe una paz ilimitada", ha afirmado antes de añadir que la rebelión se encuentra la espera de "explotar en cualquier momento".