Publicado 23/03/2021 15:14CET

Comienza el juicio por blanqueo de dinero contra un norcoreano extraditado a EEUU desde Malasia

Archivo - Gente con mascarilla frente a un cartel luminoso con la bandera de Estados Unidos
Archivo - Gente con mascarilla frente a un cartel luminoso con la bandera de Estados Unidos - WANG YING / XINHUA NEWS / CONTACTOPHOTO - Archivo

Su extradición ha provocado la ruptura de las relaciones bilaterales entre Corea del Norte y Malasia

MADRID, 23 Mar. (EUROPA PRESS) -

El juicio contra Mun Chol Myong, el norcoreano que fue extraditado desde Malasia a Estados Unidos por la presunta comisión de una serie de delitos financieros, ha comenzado, según ha informado el Departamento de Justicia estadounidense.

El hombre, un empresario de 55 años, es el primer norcoreano de la historia en ser extraditado en Estados Unidos, que lo acusa de blanquear dinero a través del sistema financiero del país norteamericano.

Mun se encontraba detenido en suelo malasio desde mayo de 2019, tal y como recoge un comunicado del Gobierno estadounidense. El caso ha llevado a la ruptura de las relaciones diplomáticas entre Malasia y Corea del Norte, que ha cerrado su Embajada en Kuala Lumpur en una clara señal de protesta.

Para Pyongyang, esta extradición supone un "crimen imperdonable" que achaca a la "obediencia ciega" ante la presión ejercida por Washington, según informaciones de la cadena CNBC, que ha señalado que las autoridades estadounidenses llevaban dos años detrás de su extradición.

Documentos judiciales indican que Mun habría defraudado a bancos estadounidenses y habría incurrido en blanqueo de capitales mediante transacciones valoradas en aproximadamente 1,5 millones de dólares. Sus actos habrían supuesto una violación de las sanciones impuestas contra Corea del Norte por Estados Unidos y la Unión Europea.

El fiscal general adjunto John Demers ha indicado que continuarán trabajando para "usar las leyes en beneficio del pueblo estadounidense". Alan Kohler, agente del FBI, ha destacado por su parte que uno de los mayores desafíos de la Contrainteligencia supone traer del exterior a los acusados para que sean juzgados, especialmente cuando se trata de norcoreanos.