El contundente triunfo de Bolsonaro deja casi sin opciones a Haddad para la segunda vuelta

Jair Bolsonaro
REUTERS / RICARDO MORAES
Publicado 08/10/2018 20:57:46CET

Los candidatos descartados en primera vuelta y los abstencionistas son la clave para revertir la tendencia

RÍO DE JANEIRO, 8 Oct. (EUROPA PRESS) -

La abultada victoria conseguida este domingo por el candidato ultraderechista Jair Bolsonaro en las elecciones presidenciales de Brasil ha limitado las opciones que tiene el izquierdista Fernando Haddad de darle la vuelta a la situación en la segunda vuelta, que se celebrará el próximo 28 de octubre.

El ex militar Bolsonaro parece haber aglutinado el favor de los brasileños hastiados de la corrupción de la clase política y de la violencia, que en 2017 produjo más de 63.000 asesinatos, una cifra récord por tercer año consecutivo.

Se hizo con el 46 por ciento de los votos, a pesar de que sus detractores le han tildado de machista, racista, militarista y homófobo.

Propone penas más duras contra homicidas y narcotraficantes, castración química para violadores, empoderar a la Policía, armas para la población y un programa de privatización de la economía.

"Reducir el número de ministerios, extinguir y privatizar estatales, combatir fraudes en la Bolsa-Familia (los subsidios para los más pobres) para que quien la necesite pueda tener ese amparo humanitario ampliado, descentralizar el poder dando más fuerza económica a los estados y municipios. ¡La política al servicio del brasileño!", ha escrito el candidato ultraderechista este lunes en la red social Twitter.

Su rival, el académico Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores (PT), liderado por el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2011), en la cárcel por corrupción pasiva y blanqueo de capitales, alcanzó el 29,3 por ciento de los votos.

Las urnas castigaron las corruptelas que han afectado a parte importante de los políticos del partido. El 'antipetismo', que ganó las elecciones del domingo, critica también el intervencionismo de la izquierda 'lulista' en la economía.

VIAJE AL CENTRO POLÍTICO

Haddad deberá transitar hacia el centro y establecer un diálogo con las clases medias que reniegan del PT, si quiere tener posibilidades de revertir la situación y ganar a Bolsonaro en segunda vuelta, según los analistas.

Todo ello, sin dejar de hacer guiños a la izquierda más radical. No puede ganar votantes a su derecha a costa de perder los que ya tiene.

A su favor juega que llegó a ser considerado como el "menos 'petista' del PT", debido a su lejanía con los más extremistas de la agrupación y a la política de responsabilidad fiscal que ejecutó cuando fue alcalde de Sao Paulo (2013-2017).

También cuenta en su haber los logros sociales del 'lulismo', que consiguió sacar a 36 millones de personas de la pobreza.

LA BAZA DEL VOTO OBLIGATORIO

Parte de las esperanzas del PT pasan por quienes no acudieron a las urnas. Brasil registró un 20,3 por ciento de abstención, la más alta desde 1988 en un país donde el voto es obligatorio y se multa a quien no acude a sufragar.

Son prácticamente 30 millones de electores, que podrían inclinar la balanza. La diferencia entre ambos candidatos fue de alrededor de 18 millones de votos. Además, el 2,65 por ciento de quienes sí acudieron a las urnas votaron en blanco y el 6,14 por ciento lo hicieron nulo. Es otro posible caladero.

La estadística, eso sí, parece jugar en contra de Haddad. Desde las presidenciales de 1989 ningún candidato que ha ganado en primera vuelta ha perdido en la segunda.

Podría desalentar a los electores, asimismo, la posibilidad de que piensen que Bolsonaro tiene la victoria garantizada, aunque a buen seguro la multa de 95 reales (unos 21 euros) por no votar empuje a muchos a emitir su sufragio.

BOLSONARO, DESAPARECIDO

"La segunda vuelta es una oportunidad inestimable que nos dio el pueblo", dijo Haddad tras conocer el resultado de las urnas.

"Nos da una oportunidad para debatir frente a frente", añadió, confiado en poder cambiar la situación enfrentando su capacidad de oratoria a la de Bolsonaro.

El candidato ultraderechista no ha participado en los debates electorales televisados de la primera vuelta, debido al apuñalamiento del que fue víctima el pasado 6 de septiembre y que lo ha mantenido en el hospital durante la campaña.

Bolsonaro dijo ayer que se está "sintiendo bien" pero que su participación en debates con Haddad depende aún del "aval médico". Sus detractores creen que está evitando deliberadamente confrontar sus ideas en público con otros candidatos.

Uno de los más críticos con la incomparecencia de Bolsonaro a los debates fue el centroizquierdista Ciro Gomes, del Partido Democrático Laborista (PDT), que fue tercero en las urnas con el 12,5 por ciento de los votos.

Haddad espera poder conseguir su apoyo de cara a la segunda vuelta.

Gomes fue categórico el domingo a la hora de descartar apoyar a Bolsonaro. "Él no, sin duda", respondió cuando fue cuestionado por ello."Mi historia de vida es una historia de defensa de la democracia, contra el fascismo", dijo, para justificar su decisión.

Dejó sin confirmar, eso sí, su apoyo a Haddad. El eliminado candidato centroizquierdista ha sido un duro crítico del PT en los últimos años, llegando incluso a decir que Lula era una "mierda".

FRENTE 'ANTIPETISTA'

Ese rechazo a Lula y el 'antipetismo' manifestado por buena parte de los electores crea dudas sobre la capacidad de Haddad para forjar sus alianzas.

El académico izquierdista no parece, además, estar dispuesto a distanciarse del ex presidente. Este lunes, de hecho, ha visitado a Lula en la cárcel para gestionar la segunda vuelta.

A Haddad no le basta con el apoyo de Gomes. Debe también hacerse con parte importante de los cinco millones de votos conseguidos por el centroderechista Geraldo Alckmin en primera vuelta. Algo difícil, teniendo en cuenta que su partido ha sido la oposición del 'petismo' en las últimas dos décadas.

Marina Silva, una candidata centrista que llegó a marcar un 15 por ciento en las encuestas pero finalmente obtuvo poco más de un millón de votos (el uno por ciento) no ha dado por ahora su apoyo a ninguno de los candidatos.

"Independientemente de quién sea el vencedor, estaremos en la oposición. Brasil va a necesitar una oposición democrática.", ha escrito este lunes en Twitter.

Sí parece claro quién es el candidato preferido de los mercados. El principal índice bursátil brasileño ha crecido este lunes un 6 por ciento tras la cómoda victoria de Bolsonaro, y el real brasileño se ha apreciado un 3 por ciento frente al dólar.

La posibilidad de que la izquierda pueda dar la vuelta a los comicios va a depender de las alianzas que Haddad y Bolsonaro logren cerrar en los próximos días.