El crecimiento económico no ha acabado con la desigualdad en África Occidental

La brecha entre ricos y pobres va en aumento y los gobiernos parecen poco interesados en invertir en políticas sociales

Personas caminan junto a un autobús en Senegal
Personas caminan junto a un autobús en Senegal - ZOHRA BENSEMRA/REUTERS - Archivo
Europa Press Internacional
Publicado: martes, 9 julio 2019 12:09

MADRID, 9 Jul. (EUROPA PRESS) -

Los países de África Occidental son los más desiguales del continente a pesar de que en esta región se encuentran seis de las diez economías de mayor crecimiento de África. La brecha entre ricos y pobres se hace cada vez mayor mientras que los gobiernos de la región no solo no parecen interesados en invertir para reducir la desigualdad sino que en algunos casos contribuyen a incrementarla con sus políticas.

Esa es la conclusión del informe realizado por Oxfam y por Development Finance International (DFI), que pone de manifiesto que un grupo restringido pero creciente de ciudadanos de la región se está convirtiendo en increíblemente rico mientras la gran mayoría carece de los elementos básicos para una vida digna como el acceso a educación de calidad, atención sanitaria y empleos decentes.

El documento analiza la situación en los quince países que integran la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) --Benín, Burkina Faso, Cabo Verde, Costa de Marfil, Gambia, Ghana, Guinea-Bisáu, Guinea, Liberia, Malí, Níger, Nigeria, Senegal, Sierra Leona y Togo--, así como Mauritania.

En 2018, Costa de Marfil, Senegal, Ghana, Burkina Faso, Benín y Guinea figuraron entre los diez países con mayor crecimiento económico de África, y, en el caso de Ghana y Senegal, entre las diez economías de mayor crecimiento a nivel mundial. Sin embargo, en pocos de los países de la región el crecimiento económico ha ido acompañado de una reducción de la pobreza.

Nigeria es el país más rico de la región. Según Oxfam y DFI, harían falta 46 años para que el nigeriano más rico se gastara toda su riqueza, incluso aunque gastará un millón de dólares al día. Se estima que harían falta 24.000 millones de dólares al año para sacar a todos los nigerianos que viven en situación de pobreza extrema. En comparación, los cinco nigerianos más ricos del país tienen una fortuna conjunta de 29.900 millones de dólares, más que el presupuesto total del país en 2017.

En el caso de Ghana, la segunda economía regional, uno de los hombres más ricos del país gana más en un mes de lo que podría ganar una de las mujeres más pobres durante 1.000 años. El 10 por ciento más rico del país representa el 32 por ciento del consumo total, mientras que el 10 por ciento más pobre solo consume el 2 por ciento.

ÁFRICA ES MÁS RICA, PERO NO TODOS SUS HABITANTES

En la década entre 2007 y 2017, la riqueza detentada por África aumentó un 13 por ciento, con los países de África Occidental entre los que más aumentaron --Costa de Marfil (43 por ciento), Ghana (39 por ciento) y Nigeria (19 por ciento)--. Desgraciadamente, lamentan Oxfam y DFI, "esta riqueza adicional se ha quedado en buena medida en manos de una minoría de habitantes y en el extranjero".

La desigualdad también es palpable en lo que se refiere a la provisión de servicios básicos como la educación y la salud. Los habitantes de África Occidental son los que menor acceso tienen a agua y a una educación decente de todo el continente. En este último caso, el informe estima que si todos los adolescentes de 15 años alcanzan una educación básica, el crecimiento económico regional podría aumentar un 4 por ciento.

La cobertura sanitaria universal de esta región también es la más baja de toda África. Así, la media regional en la CEDEAO es del 38 por ciento, frente al 47,1 por ciento en África Oriental y el 50,2 por ciento en África Austral.

La discriminación por género también está muy arraigada, y se hace más patente cuando además se combina con la pobreza. Así, en Nigeria una mujer de una familia pobre tiene 26 veces más probabilidades de no haber ido a la escuela que una rica, una cifra que es 14 veces superior en el caso de Ghana.

Níger es el país menos educado del mundo, con una media de 18 meses de escolarización. Aquí, el 70 por ciento de las niñas más pobres nunca han ido a la escuela. Solo una de cada dos niñas nigerinas recibe educación primaria, una de cada diez secundaria y una de cada 50 cursa bachillerato.

Por otra parte, África Occidental es la región africana con el mayor predominio masculino en el mercado laboral. En el caso de Mauritania, solo un 31 por ciento de mujeres en edad de trabajar tienen un empleo remunerado, mientras que Ghana es el país más inclusivo en este ámbito, con un 74,8 por ciento de mujeres empleadas.

LA DESIGUALDAD ES RESULTADO DE DECISIONES POLÍTICAS

Sin embargo, como resalta el informe, "la desigualdad y la pobreza no están predeterminadas, sino que son el producto de elecciones políticas y políticas públicas". Burkina Faso y Senegal ofrecen "destellos de esperanza" dentro del panorama negativo en la región, ya que ambos países han realizado "inversiones modestas en políticas de gasto social progresistas" y de hecho el primero de los dos países figura entre los diez del África Subsahariana más comprometidos con el gasto social. Nigeria, Sierra Leona y Guinea-Bissau están entre los diez menos comprometidos.

"Los gobiernos de África Occidental exacerban las desigualdades con una financiación insuficiente de los servicios públicos, como la salud y la educación", destaca el director regional de Oxfam, Adama Coulibaly. Por ello, Oxfam y DFI defienden en su informe que el gasto en educación sea del 20 por ciento del presupuesto y el de salud pública del 15 por ciento.

El informe también pone de manifiesto que los países de la CEDEAO destinan menos fondos de los necesarios a la agricultura, pese a que representa el 35 por ciento de la economía y emplea a más del 50 por ciento de la mano de obra, principalmente mujeres. Así, la mayoría de los gobiernos no respeta su compromiso de invertir el 10 por ciento del presupuesto nacional en agricultura.

El sistema fiscal de estos países, según Oxfam y DFI, favorece en general a los más ricos, de ahí que recomiende la introducción de impuestos progresivos y se reduzca la dependencia en impuestos como el IVA. Asimismo, se anima a que las multinacionales presentes en estos países paguen lo que les corresponde ya que las ventajas fiscales de las que gozan en la actualidad suponen unas pérdidas de unos 9.600 millones de dólares.

Coulibaly también critica que los gobiernos "no luchan de forma eficaz contra la evasión fiscal así como contra la corrupción". "Es inaceptable", defiende el responsable de Oxfam.

Sin embargo, como sostiene Joel Akhator Odigie, la confederación sindical internacional ITUC-Africa, "la crisis de desigualdades en África Occidental no es una fatalidad". Pero, previene, "sin un esfuerzo radical" por parte de los gobiernos --y también de la CEDEAO-- en la reducción de la desigualdad "la crisis no hará sino agravarse".

"Los gobiernos pueden construir un futuro mejor para todos, incluidas las mujeres y las niñas, que son las más afectadas por la desigualdad, y no solo para algunos privilegiados", reclama.

Por eso, el responsable regional de Oxfam sostiene que "ha llegado el momento de que los gobiernos de África Occidental den un giro". "Para reforzar su compromiso, deben promover una fiscalidad progresiva, aumentar los gastos sociales, reforzar la protección del mercado laboral, invertir en la agricultura y reforzar los derechos a la tierra de los pequeños agricultores", resume. "No podemos vencer la pobreza sin luchar contra las desigualdades", remacha Coulibaly.

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