MADRID, 2 Oct. (EUROPA PRESS) -
Las organizaciones humanitarias Oxfam Internacional (Intermón Oxfam en España), Amnistía Internacional (AI) y la Red Internacional de Acción contra las Armas Ligeras (IANSA) denunciaron hoy que la "globalización de la industria de armamento" está aprovechando las "importantes lagunas en las normativas actuales sobre exportación de armas" para vender armas a gobiernos y grupos armados responsables de abusos contra los Derechos Humanos y a países sometidos a embargos de armas.
Las tres organizaciones, englobadas en la campaña Armas bajo Control, presentaron hoy el informe 'Armas sin fronteras. Por qué el comercio globalizado requiere controles globales', coincidiendo con el inicio en Naciones Unidas del periodo anual de sesiones sobre control de armas y en vísperas de la votación en la ONU sobre el Tratado Internacional para el Comercio de Armas.
El informe revela la existencia de empresas de Estados Unidos, la Unión Europea y Canadá que eluden las normativas sobre armas vendiendo piezas y componentes y subcontratando la fabricación de armas en el extranjero. También detalla cómo se están montando armas, incluidos helicópteros de ataque y carros de combate, con piezas y componentes extranjeros, fabricándolas bajo licencia en países como China, Egipto, India, Israel y Turquía.
El informe denuncia que estas armas y otras similares han terminado en destinos como Colombia, Sudán y Uzbekistán, donde los informes revelan que han sido utilizadas para matar y desplazar a civiles. "Esto pone de manifiesto la necesidad urgente de establecer unas normas mundiales que regulen este sector cada vez más globalizado", indicaron las organizaciones.
"El informe revela un sinfín de lagunas y sus consecuencias en vidas destrozadas. Las empresas de armamento son globales, pero las normas sobre armas no lo son, y el resultado es que se está armando a regímenes abusivos", denunció la directora de Intermón Oxfam, Ariane Arpa.
"Europa y Norteamérica se están convirtiendo rápidamente en el IKEA del sector de armamento, suministrando piezas para que quienes cometen abusos contra los Derechos Humanos las monten en casa, ética no incluida. Ya es hora de un Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas", añadió.
LAGUNAS LEGALES
El informe expone dos importante lagunas que permiten que las empresas de armamento eludan legalmente las normativas sobre armas, incluidos los embargos.
Por una parte, las normas no permiten vender las armas enteras, pero sí venderlas en piezas individuales. Esta laguna permite que, pese el embargo de armas a China por parte de la UE y a la negativa de Estados Unidos y Canadá a vender a China helicópteros de ataque, el nuevo helicóptero de ataque chino Z-10 no volaría sin las piezas y la tecnología de una empresa británico-italiana (AugustaWestland), una empresa canadiense (Pratt & Whitney Canada), una empresa estadounidense (Lord Corporation) y una empresa franco-alemana (Eurocopter).
Se da la circunstancia de que China también ha vendido helicópteros de ataque a varios países, entre ellos Sudán, que se encuentra bajo un embargo total de armas de la UE y un embargo parcial de la ONU.
Asimismo, el helicóptero Apache, utilizado por Israel en la reciente crisis de Líbano, se compone de más de 6.000 piezas fabricadas en países de todo el mundo, incluidos Reino Unido, Países Bajos e Irlanda. Según el Código de Conducta de la UE, estos países deben negarse a exportar helicópteros de ataque directamente a Israel.
Por otra parte, las normas no permiten la venta de armas desde los países de origen, pero no prohíbe su venta desde terceros países. En mayo de 2005, recuerda el informe, las fuerzas de seguridad uzbekas abrieron fuego contra numerosos manifestantes, matando a centenares de personas. El Ejército uzbeko utilizó durante la masacre Land Rovers militares, compuestos en un 70 por ciento por piezas británicas.
Las piezas de Land Rover se enviaron como 'kit' de montaje a Turquía, donde se ensamblaron y se convirtieron en vehículos militares que, a continuación, fueron suministrados al Gobierno uzbeko. El Gobierno británico no tiene ningún control sobre este negocio, ya que los vehículos no se montaron y se convirtieron en vehículos militares en Reino Unido.
A causa de ello, "los fabricantes de armas de la UE no tienen que sacrificar sus beneficios en aras de unos principios: pueden limitarse a subcontratar", declaró la directora de la Red Internacional de Acción contra las Armas Ligeras, Rebecca Peters.
"Por ejemplo, la empresa austriaca de armas Glock está tratando de establecer una planta de fabricación en Brasil. Si el proyecto sigue adelante, Glock podrá eludir el Código de Conducta de la Unión Europea en materia de exportación de armas enviando las armas desde su fábrica brasileña", añadió.
El informe muestra también que la tecnología que revoluciona el sector de armamento es a menudo la misma que se utiliza en los artículos domésticos, y frecuentemente no está regulada. Por ejemplo, los procesadores de señal digital utilizados en los últimos reproductores de DVD pueden encontrarse también en los sistemas de determinación de blanco de los sistemas de guía de misiles de aviones de combate, pero cuando la tecnología se vende para utilizarse en aviones militares no está regulada.
"Las leyes sobre comercio de armas están tan desfasadas que las ventas de cascos militares están más reguladas que los componentes que, al montarse, crean armas mortales", lamentó la secretaria general de Amnistía Internacional, Irene Khan. "Lo que el mundo necesita es un Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas que sea efectivo y que detenga el flujo de armas hacia quienes cometen abusos contra los Derechos Humanos", manifestó.
15 VECES LA AYUDA HUMANITARIA
El informe indica que, a final de año, se calcula que el gasto militar habrá alcanzado la cifra sin precedentes de 1,06 billones de dólares (835.400 millones de euros), aproximadamente quince veces el gasto internacional en ayuda humanitaria. Es una cifra superior al récord alcanzado durante la Guerra Fría, en 1987/88, de 1,03 billones de dólares (811.60 millones de euros) al precio actual.
En 2005, Estados Unidos, Rusia, Reino Unido, Francia y Alemania juntos sumaron aproximadamente un 82 por ciento de todas las transferencias de armas. Brasil, India, Israel, Singapur, Sudáfrica y Corea del Sur tienen actualmente empresas de armas situadas entre las 100 primeras del mundo.