Crónica Francia (Añadida).- La campaña presidencial francesa se embarra en las polémicas

Europa Press Internacional
Actualizado: miércoles, 31 enero 2007 20:32

Sarkozy es acusado de "abuso de poder" por el uso de las fuerzas del orden en su beneficio PARÍS 31 Ene. (de la corresponsal de EUROPA PRESS, Aída Palau) -

Nicolas Sarkozy, candidato de la conservadora Unión por un Movimiento Popular (UMP) a la Presidencia se enfrenta a una dura semana de polémicas entorno a lo que la oposición califica de "abuso de poder", después de que la prensa gala publicara informaciones sobre el uso excesivo de las fuerzas de seguridad en beneficio de su campaña.

El popular ministro del Interior sólo ha hecho declaraciones en las últimas horas para desmentir las informaciones aparecidas en el semanario satírico 'Le Canard Enchainé' y la revista 'Le Nouvel Observateur'.

El primero lanzó en su edición de hoy que Sarkozy había ordenado a los servicios secretos una investigación sobre el patrimonio de su principal rival en la contienda electoral, la socialista Ségolène Royal, algo que hoy negó categóricamente en la emisora de radio Europe 1, al mismo tiempo que desmintió que el despliegue policial para encontrar al responsable del robo de la moto de su hijo fuera excesivo. Ayer, salió a la luz que se había procedido a realizar análisis de ADN para identificar al presunto ladrón.

Cuando parecía que con su intervención en la radio las polémicas quedaban zanjadas, otro semanario, 'Le Nouvel Observateur', publica en su página de internet que Sarkozy ha ordenado controlar a todos los vecinos del Cuartel general de su campaña situado en el popular distrito X de París.

Según la revista los vecinos de la calle Enghien, donde se encuentra el local, están sumamente impresionados por la alta vigilancia policial a la que están sometidos. Según el semanario, los habitantes de los inmuebles de enfrente recibieron una carta fechada el 15 de enero en la que se les pide que llamen a un número de teléfono. Al otro lado de la línea un policía los interroga y pide todos sus datos personales.

Además, los agentes les aconsejan que no reciban a ningún paparazzi y les advierten de los peligros terroristas. Al término de la conversación, los vecinos interrogados comprenden que van a estar vigilados y cualquier movimiento en falso podrá costarles caro, según la revista.

De momento, el equipo de campaña de Sarkozy se ha negado a comentar estas acusaciones y remite a la Policía al considerar que es ella la que se ocupa de estos casos.

'Le Nouvel Observateur' se pregunta sobre la legalidad de este procedimiento y apunta a que ningún candidato a la Presidencia en la historia de Francia ha recibido tal trato por parte de la Policía. Pero se da el caso de que el candidato favorito al Palacio del Elíseo es también ministro del Interior y jefe de la Policía.

Es por ello que la oposición pide que Sarkozy abandone el cargo como responsable de la cartera del Interior para que no haya equívocos.

POLÉMICA TRAS POLÉMICA

Desde hace unas semanas, la campaña presidencial parece estancada en las polémicas de los dos principales candidatos. La primera en tener que afrontar sus meteduras de pata y las críticas sin piedad de sus adversarios fue la socialista.

Ségolène Royal fue pasto para sus rivales y para los medios de comunicación con temas como el impuesto sobre la fortuna, la subida de impuestos para la clase media pretendida por su compañero y secretario de Partido François Hollande, su apoyo al movimiento independentista del Quebec y la caída en la trampa de un humorista que se hizo pasar por el primer ministro de Québec, Jean Charest. El equipo de Royal denuncia "un baile de buitres" alrededor de la candidata. Sus rivales "sólo esperan que se deje una coma o pronuncie una palabra errónea" para atacarla y desacreditarla, declaró Jack Lang, ex ministro socialista de cultura.

Un capítulo malogrado en su campaña que le ha valido una disminución considerable en los sondeos. El último publicado mañana jeuves por 'Le Point' da la victoria a Sarkozy con el 54% de de la intención de voto en una segunda vuelta con Royal. Unas encuestas realizadas antes de que el huracán de escándalos también afectara al candidato derechista.

Mientras que conservadores y socialistas se acusan mutuamente de dar golpes bajos continuamente, los otros candidatos a la Presidencia piden un poco de orden en este cruce cacofónico de acusaciones.

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