Actualizado 12/06/2007 21:56 CET

Crónica Italia-La oposición no pedirá elecciones anticipadas pero alertará a Napolitano sobre la fragilidad del Gobierno

Las escuchas telefónicas de la investigación policial sobre la escalada de Unipol al BNL ponen en un compromiso a D'Alema y Fassino

ROMA, 12 Jun. (de la corresponsal de EUROPA PRESS, G. Moreno) -

Los líderes de los principales partidos de la oposición, Silvio Berlusconi (Forza Italia), Gianfranco Fini (Alianza Nacional) y Umberto Bossi (Liga Norte) anunciaron hoy finalmente que no pedirán elecciones anticipadas, tras obtener una victoria relativa pero no aplastante, tal y como habían pronosticado, en las recientes elecciones parciales en las que más de 10 millones de ciudadanos estaban llamados a elegir el futuro gobierno local de 856 municipios y siete provincias.

No obstante, manifestaron que sigue en pie su intención de reunirse con el presidente de la República, Giorgio Napolitano, para transmitirle su "fuerte preocupación" ante la inestable situación política que atraviesa el país.

Según declaró a los medios italianos el mismo Fini, el centro-derecha sigue justificando su visita al Quirinale --la residencia oficial del presidente de la República italiana-- porque la fragilidad del Gobierno amenaza con aumentar "el descrédito sobre las instituciones y la hostilidad (de los ciudadanos) hacia la política". En este sentido, los líderes del centro-derecha señalaron que después de su encuentro, será Napolitano quien saque "sus consecuencias".

La decisión final de no pedir la convocatoria de elecciones anticipadas al jefe de Estado supone la aceptación de que, a pesar de haber ganado las elecciones municipales --que, de hecho, no abarcaron todo el país sino que sólo se celebraron en algunas provincias de Italia-- el triunfo del centro-derecha no ha sido tan demoledor como sus líderes habían augurado.

Si bien la segunda vuelta de las elecciones que concluyó ayer en diversas ciudades italianas y una provincia confirmó el triunfo de la Casa de las Libertades (que lidera Berlusconi), La Unión (del primer ministro, Romano Prodi) consiguió mantener sus posiciones en la provincia Génova, considerado uno de los principales bastiones del centro-izquierda, y cuya pérdida habría servido de excusa al centro-derecha para reclamar el anticipo de las elecciones.

Es más, la coalición de Romano Prodi no sólo consiguió permanecer en determinados enclaves como el de Génova sino que incluso ha arrebatado otros al centro-derecha --como L'Aquila o Agrigento--.

VICTORIA DEL CENTRO-DERECHA EN EL NORTE

Con todo, según los resultados definitivos de los comicios, la victoria del centro-derecha fue especialmente notoria en las provincias del norte del país, donde consiguió las alcaldías de Verona, Monza, Asti, Alessandria y Gorizia, hasta ahora gobernadas por la coalición de centro-izquierda.

Una de las claves del éxito del centro-derecha en el norte de Italia ha sido el claro avance de la Liga Norte, partido que, bajo el liderazgo de Umberto Bossi, propone la descentralización y la federalización del país y el consecuente aumento de las competencias por parte de la administración local.

Según han afirmado diversos analistas políticos, la pérdida de votos de la Unión en el norte de Italia debería llevar a una profunda reflexión a los partidos que forman parte de esta coalición.

Después de poco más de un año desde el inicio de la presente legislatura, no hay mes en el que no se cuestione la inestabilidad del Gobierno, cuya caída más estrepitosa se produjo a finales de febrero, después de que 'Il Professore' decidiera presentar su dimisión a Napolitano tras perder una importante votación sobre política exterior en el Senado.

'ESCÁNDALO VISCO'

La semana pasada, el Ejecutivo de Prodi volvió a situarse al borde del abismo a causa de la confusa destitución de un general de la Guardia de Finanzas por parte del viceministro de Economía, Vincenzo Visco.

Los parlamentarios de la Cámara Alta italiana debatieron acaloradamente el tema durante toda la jornada del pasado miércoles, que terminó con una tensa y decisiva votación de la que el Gobierno consiguió salir adelante, aunque no airoso, dada la sensación de crisis permanente presente en los pasillos del Parlamento.

ESCÁNDALO UNIPOL

Ayer mismo, emergió un nuevo escándalo político-económico --relacionado en su origen con el caso Visco-- después de que trascendieran a la prensa las escuchas telefónicas de la investigación judicial sobre la escalada de la aseguradora Unipol --ligada a Demócratas de Izquierda (DI), el principal partido de la coalición que forma Gobierno-- sobre la Banca Nazionale del Lavoro (BNL).

Las cintas ponen en un compromiso a los líderes de DI, algunos de los cuales, ocupan ahora altos cargos en el Gobierno, como el Ministro de Exteriores, Massimo D'Alema, y el secretario nacional del partido, Piero Fassino.

Unipol es una aseguradora que pertenece al mismo grupo que controla las cooperativas ligadas al DI. En julio de 2005 lanzó una contraopa sobre la BNL en respuesta a la que el banco español BBVA había lanzado meses antes.