Crónica Moldavia.- Expertos del ICG proponen la perspectiva de adhesión a la UE como receta para el conflicto moldavo

Creen fundamental la colaboración de Ucrania y alertan del apoyo de Moscú a los independentistas de Trandsniéster

Europa Press Internacional
Actualizado: sábado, 19 agosto 2006 15:37

MADRID, 19 Ago. (EUROPA PRESS) -

Uno de los conflictos latentes tras la desintegración de la Unión Soviética, el que enfrenta a las autoridades estatales moldavas con la región separatista de Transdniéster podría estar en vías de resolución. Los expertos del International Crisis Group (ICG) han valorado positivamente la iniciativa de la Unión Europea para el control de la frontera entre la región independentista y Ucrania a través de la Misión de Ayuda Fronteriza (EUBAM). El contrabando, una de las principales fuentes de ingresos de las autoridades separatistas, también es el objetivo de una nueva legislación aprobada por Kiev, que endurece los controles aduaneros y supone un giro radical a su apoyo a Transdniéster.

El ICG recomienda a la UE aumentar su presión sobre Moldavia ofreciendo una mejora de los aranceles para los productos agrarios, predominantes en Moldavia, e industriales, principal exportación de Transdniéster. La misión EUBAM y la colaboración de Ucrania también son consideradas por el ICG piezas clave en el proceso de pacificación de Moldavia y pide a Rusia que ejerza su influencia sobre la región separatista para que negocie de buena fe una solución viable al conflicto.

Este pequeño estado limítrofe con Rumanía y Ucrania será frontera de la Unión Europea tras la adhesión de Rumanía, prevista para 2007, y aspira él mismo a convertirse en miembro del club comunitario a medio plazo, para lo cual deberá solventar algunos de los problemas que actualmente le afectan. Además de la corrupción y el débil desarrollo económico del país, cuya renta per cápita es similar a la de Sudán, Moldavia ha de lograr un acuerdo con la región separatista de Transdniéster, escindida de facto en 1992 en un conflicto que provocó 1.500 muertos.

Los enfrentamientos terminaron con la intervención de las tropas rusas, país que es el principal valedor de las autoridades de Tiraspol, capital de la zona secesionista. Ahora, esas mismas tropas constituyen uno de los principales escollos para un acuerdo entre ambas partes que permita reunificar el país.

INICIATIVAS INTERNACIONALES

Los expertos del ICG han evaluado los resultados de dos de las más recientes iniciativas que buscan deshacer el estancamiento que han alcanzado las negociaciones con el debilitamiento de las autoridades separatistas. Por un lado, la Misión de Ayuda Fronteriza de la Unión Europea (EUBAM) ha ayudado a controlar el intenso contrabando que existía en la región de Transdniéster, una de las fuentes de ingresos más importantes de Tiraspol, capital del territorio.

Por otra parte, Kiev también ha cambiado su política hacia la región de Transdniéster, fronteriza con Ucrania, y ha aprobado un estricto régimen aduanero que permite a las autoridades moldavas controlar las exportaciones de este territorio. Pero el optimismo inicial por la aplicación de estas dos medidas ha dejado paso al escepticismo entre los expertos, ya que el contrabando continúa y las exportaciones por la frontera ucraniana siguen siendo rentables.

Tampoco parece un paso adelante el creciente apoyo de Moscú a los secesionistas mediante el incremento de las ayudas económicas y la aplicación de embargos a las exportaciones moldavas, principalmente su vino. Además, Rusia ha rechazado retirar sus efectivos militares y tampoco se ha mostrado dipuesta a poner estas tropas bajo mandato de una fuerza internacional de mantenimiento de la paz. En total son unos 1.500 efectivos los que componen un contingente que permanece en la república desde que ésta estaba integrada en la Unión Soviética.

RECOMENDACIONES DE LOS EXPERTOS

En 2005 llegaron a Moldavia mediadores de la Unión Europea y Estados Unidos para patrocinar las negociaciones entre ambas partes, pero los separatistas, fuertemente respaldados por Moscú, no han dado muestras de acercamiento, mientras la contraparte moldava ha endurecido su postura como reacción.

Los expertos del ICG apuestan por hacer ver a los empresarios de Transdniéster que su reintegración en Moldavia supondría importantes beneficios económicos, siempre con una posible incorporación a la Unión Europea en el horizonte. En esta línea, algunos líderes de la clase empresarial ya han dado muestras de cercanía a Moldavia.

Un posible despegue económico parece la baza más palpable para unir a las dos partes en conflicto en un estado con una inversión extranjera casi inexistente y un entorno económico muy pobre. El Partido Comunista, en el poder, no ha mostrado excesivo interés en desarraigar la corrupción y mejorar el clima empresarial y su política hacia Transdniéster parece más basada en retórica fácil que en compromisos. La deriva pro-occidental adoptada recientemente por el partido de Vladimir Vornoin, presidente de la República, parece así más una táctica oportunista que una estrategia, según los expertos.

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