Crónica Pakistán.- El asalto a la Mezquita Roja se salda con más de 50 muertos, entre ellos el líder de los amotinados

Actualizado 10/07/2007 21:42:03 CET

Al menos 20 niños y 27 mujeres han sido rescatados y algunos funcionarios hablan de más de medio centenar de detenidos

ISLAMABAD, 10 Jul. (EP/AP) -

Al menos ocho soldados paquistaníes y en torno a 50 milicianos islámicos murieron durante el asalto que desde la pasada madrugada llevan a cabo las fuerzas de seguridad en la Mezquita Roja de Islamabad, según informó hoy el Ejército. Entre los fallecidos se encuentra Abdul Rashid Ghazi, quien lidera a los amotinados después de que su hermano, Abdul Aziz, fuera detenido la semana pasada cuando intentaba huir vestido de mujer.

El asedio de las fuerzas de seguridad paquistaníes comenzó pocas horas antes del amanecer y a continuación las tropas entraron en la madrasa (escuela coránica situada junto a la mezquita). Mientras en las inmediaciones del templo se escuchaban numerosos disparos y explosiones, unos 20 menores fueron rescatados del interior de las instalaciones, según un general.

Sin embargo, poco después se hizo público el número de víctimas, que ascendía esta mañana a tres soldados y 40 milicianos, balance que a lo largo del día ha aumentado hasta al menos ocho y 50, respectivamente, lo que eleva a casi 100 los fallecidos desde el inicio del asedio el pasado 2 de julio.

Las tropas del Ejército paquistaní asaltaron la Mezquita Roja de Islamabad --o Lal Masjid--, iniciando un fuerte ataque con disparos contra los extremistas que se refugiaban en el interior de las instalaciones.

Los soldados emprendieron la incursión a las instalaciones desde tres frentes diferentes y lograron despejar rápidamente la primera planta de la mezquita, informó el portavoz militar, general Waheed Arshad. Asimismo, indicó que los aproximadamente 20 menores que habían sido rescatados fueron llevados a un lugar seguro.

Mientras, los extremistas, armados con pistolas, granadas y bombas incendiarias, se refugiaban en el sótano de la mezquita y en la madrasa, donde estaban ofreciendo resistencia, señaló Arshad. "Aquellos que se rindan serán detenidos, pero el resto serán tratados como combatientes y asesinados", apuntó.

Los líderes de la mezquita han exigido varias veces a las autoridades que los amotinados no sean castigados severamente, pero el Gobierno ya ha manifestado que tan sólo las mujeres y los niños recibirían la amnistía.

El asalto comenzó anoche poco después de que una delegación liderada por el ex primer ministro Chaudhry Shujaat Husain dejara la zona declarando que los esfuerzos para negociar un final pacífico habían fracasado.

La delegación, que estaba compuesta por numerosos académicos, uno de ellos ex profesor de Ghazi, se había trasladado a las inmediaciones de la Mezquita Roja para mediar con los amotinados y hacer que salieran del templo y abandonaran la lucha armada tras siete días de enfrentamientos.

Los enviados del Ejecutivo se situaron tras el cordón policial situado alrededor de la mezquita. Según el ministro del Interior, Aftab Jan Sherpao, la delegación se dirigiría al clérigo Abdul Rashid Ghazi con altavoces, ya que era demasiado peligroso entrar en la mezquita.

FRACASO DE NEGOCIACIONES

Aunque no se conocen los incentivos que los negociadores pudieron ofrecer ayer a Ghazi, las negociaciones fracasaron a primeras horas de la madrugada, por lo que el Gobierno ordenó el asalto a la Mezquita Roja.

Poco después del fracaso de las negociaciones, se sucedieron las explosiones y el sonido de disparos. Según informan varios medios de comunicación en la zona, más de 40 ambulancias se dirigieron a la zona, junto a camiones con soldados que llegaron como refuerzos.

Esta mañana, fuentes militares citadas por la cadena de televisión 'GEO' señalaron que la escuela coránica Jamia Hafsa --contigua a la mezquita-- fue despejada de milicianos en su mayoría. Asimismo, informó de que 20 niños y 27 mujeres han salido del templo y que un total de 24 personas habían sido capturadas, armadas con lanzacohetes y kalashnikovs. Sin embargo, otras fuentes militares anónimas, citadas por la agencia AP, señalaron que 51 radicales se habían rendido o habían sido capturados.

Sin embargo, hasta última hora de la tarde (hora local) no se supo que el líder de los islamistas amotinados había fallecido abatido cuando las tropas del Ejército paquistaní irrumpieron en el templo, según informó un portavoz del Ministerio del Interior, Javez Iqbal Cheema.

Cheema confirmó que el clérigo radical, Abdul Rashid Ghazi, murió durante el ataque, en el que fallecieron otros 50 milicianos y ocho soldados. "Sí, murió", dijo Cheema. Dos responsables de seguridad indicaron, desde el anonimato, que el cuerpo de Ghazi fue descubierto en el sótano del colegio, donde se había refugiado con algunos seguidores tras el asalto militar.

"Puedo confirmar que Ghazi está muerto. Fue abatido en la última de las batallas", señaló un alto funcionario paquistaní, bajo anonimato, que subrayó que el líder islámico fue abatido tras rendirse a las fuerzas paquistaníes, aunque aún se desconoce si los disparos que le quitaron la vida procedían de soldados o de sus mismos simpatizantes, que desde hace horas combatían en el lugar.

REACCIONES

Después de más de una semana de asedio a los cientos de islamistas que se amotinaron en la Mezquita Roja, Estados Unidos mostró hoy su apoyo a la decisión del Ejecutivo paquistaní de asaltar el templo, destacando que los milicianos ya habían recibido muchas advertencias antes de que las tropas intervinieran.

"El Gobierno de Pakistán ha procedido de forma responsable. Todos los gobiernos tienen la responsabilidad de preservar el orden", señaló el portavoz del Departamento de Estado Tom Casey.

Por su parte, el alto representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Javier Solana, afirmó estar "gravemente preocupado" por la situación en el país asiático "porque Pakistán es un país importante".

Después de una reunión con el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, Solana manifestó que "la frontera entre Pakistán y Afganistán es fundamental para las operaciones de paz en Afganistán, donde muchos países europeos han desplegado sus tropas".