Una cumbre en Etiopía consigue un acuerdo de principios que acepta ayuda de la ONU, aunque por el momento sólo logística
JARTUM, 17 Nov. (EP/AP) -
Sudán envió hoy señales contradictorias respecto al principio de acuerdo anunciado anoche por el secretario general de la ONU, Kofi Annan, para el despliegue de una misión de paz mixta de la Unión Africana y la ONU en la región de Darfur, en lo que se refiere a la cuestión más peliaguda del pacto: el envío de 'cascos azules' a la región. Mientras el ministro de Exteriores sudanés lo descartaba, un consejero del presidente negaba problemas con este despliegue.
Representantes de la Liga Arabe, la Unión Africana, Naciones Unidas y el Gobierno de Sudán alcanzaron anoche un principio de acuerdo en la capital de Etiopía, Addis Abeba, para establecer una fuerza de pacificación 'híbrida' de la UA y la ONU, que podría contar con hasta 27.000 soldados, incluidos los actuales 7.000 efectivos de la UA en Darfur.
El embajador sudanés en Etiopía, Abouzaid al Hassan, explicó esta mañana a la agencia estatal SUNA que, por el momento, las partes se han puesto de acuerdo en dos de los tres puntos del acuerdo.
En particular, las fases 1 y 2, que prevén la entrega de 22 millones de dólares a la actual misión de paz de la UA en Darfur (AMIS), y otros 55 millones, con un importante apoyo logístico de la ONU, han recibido un sí. Mientras, la tercera fase, que prevé la creación de una fuerza mixta que, según Annan, "tendrá sobre todo una composición africana", no ha terminado de ser evaluada y aceptada de manera oficial por el Gobierno sudanés.
Annan anunció que delegados de la Unión Africana se reunirán con miembros del Consejo de Seguridad el próximo 24 de este mes en la República Democrática del Congo (RDC), en un encuentro en el que Sudán dará su opinión final sobre el acuerdo.
Durante meses Sudán se ha opuesto de manera férrea a que la ONU desplegara a 'cascos azules' en Darfur, una región sumida en un cruento conflicto civil desde hace más de tres años. Ayer, representantes de la Liga Arabe, la Unión Africana, Naciones Unidas y el Gobierno de Sudán alcanzaron un principio de acuerdo que incluiría la creación de una fuerza mixta de paz.
Los representantes sudaneses en la cumbre de anoche no quisieron pronunciarse claramente respecto a la iniciativa, y aseguraron que tenían que consultarlo con sus superiores en Jartum, según declaró el embajador sudanés ante la ONU, Abdul Mamud Abeldhaleem. Mientras, hoy las declaraciones iban en sentidos diferentes.
Mahzub al Jalifa, un destacado asesor del presidente de Sudán, Omar Hassan al Bashir, aseguró que no hay ningún problema en sumar soldados de la ONU a las tropas africanas en una fuerza de pacificación mixta para Darfur, aunque indicó que la participación que tendría cada parte deberá ser estudiada en el marco del acuerdo que pretende poner fin a la violencia en la región.
Al Jalifa es el máximo responsable sudanés para Darfur, y es considerado muy próximo al presidente, que será quien tome la decisión final sobre el acuerdo. "El concepto de una fuerza mixta UA-ONU para Darfur no es un problema, mientras permanezca claro que el liderazgo de la fuerza, y su componente mayor, permanece en Africa", explicó Al Jalifa a la AP. "Podemos discutir el número exacto y la estructura del mando después, según las necesidades sobre el terreno", señaló.
Sin embargo, los comentarios de Al Jalifa contradecían a unas declaraciones anteriores efectuadas por el ministro sudanés de Asuntos Exteriores, Lam Akol, que insistió en que la ONU podría únicamente proporcionar apoyo técnico a la Unión Africana.
El jefe de la diplomacia sudanesa insistió en que el acuerdo alcanzado ayer en Addis Abeba no significa que soldados de pacificación de la ONU vayan a unirse a tropas de la UA en una fuerza conjunta. "No debería hablarse de una fuerza mixta. Lo que estamos discutiendo y en lo que hemos alcanzado un acuerdo, es una fuerza de la Unión Africana asistida por Naciones Unidas", afirmó Akol a la Radio Omdurman.
"Realmente no hemos superado la cuestión de convertir la fuerza de la Unión Africana en una de Naciones Unidas", advirtió el jefe de la diplomacia sudanesa, en clara referencia a las objeciones que ha puesto su Gobierno a la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU alcanzada el pasado agosto, que estimaba que la misión de pacificación de la UA en Darfur debería transformarse en una mayor de la ONU.
"La fuerza estará bajo el mando y el control de la Unión Africana, que puede aceptar ayuda, ayuda técnica, de Naciones Unidas", remachó Akol.
Annan ya apuntó anoche a que algunas de las cuestiones pendientes de concretar podrían debatirse y resolverse a finales de año. "El siguiente paso es que Naciones Unidas y la Unión Africana convoquen a una reunión entre los que no han firmado (el Acuerdo de Paz de Darfur) y el Gobierno de Sudán. Debería efectuarse en las próximas dos semanas para resolver situaciones especialmente problemáticas antes del fin de año", declaró Annan.
LOS JANJAWID
En los últimos días, la milicia progubernamental de los 'janjawid' ha incrementado los ataques contra la población de Darfur, matando a decenas de personas, según informaron el pasado miércoles los observadores internacionales.
En una de sus acciones, los 'janjawid, respaldados por soldados gubernamentales, obligaron a los niños a entrar en una cabaña con techo de paja que posteriormente incendiaron y mataron a los padres que intentaban rescatar a los menores, aseguraron fuentes de los rebeldes.
Después de años de disputas por el agua y las tierras en la región de Darfur, los rebeldes de tribus étnicas africanas tomaron las armas contra el Gobierno central controlado por árabes en febrero de 2003. Jartum ha sido acusado de respaldar a los 'janjawid', acusados de numerosas atrocidades en un conflicto que ha causado la muerte a cerca de 200.000 personas y el desplazamiento de 2,5 millones. El conflicto ha desestabilizado a una amplia región, que incluye partes del vecino Chad y de la República Centroafricana.