Crónica Timor.- Xanana Gusmao gana el pulso a Mari Alkatiri y consigue la dimisión del primer ministro

Europa Press Internacional
Actualizado: lunes, 26 junio 2006 15:16

La viceprimer ministra, Anna Pessoa, se perfila como la primera candidata de FRETILIN para suceder a Alkatiri

DILI, 26 Jun. (EP/AP) -

El presidente de la República de Timor Oriental, Xanana Gusmao, aceptó hoy la dimisión del primer ministro, Mari Alkatiri, que tendrá "efecto a partir del día de hoy", y convocó para mañana una reunión del Consejo de Estado. Alkatiri presentó hoy su carta de dimisión tras anunciar en rueda de prensa su intención de dejar el cargo a fin de poner término a las semanas de agitación y violencia política que han situado a la pequeña nación a las puertas de una guerra civil. El partido gubernamental, el Frente Revolucionario del Timor Oriental Independiente (FRETILIN) ya cuenta con cuatro candidatos para suceder al dimisionario, pero la principal candidata es la viceprimera ministra, Anna Pessoa.

"La Presidencia de la República informa de que hoy, día 26 de junio de 2006, Su Excelencia el presidente de la República recibió una carta del doctor Mari Alkatiri en la que dimite de sus funciones como primer ministro de la República Democrática de Timor Oriental", se lee en un comunicado de tres párrafos divulgado por el gabinete de Xanana Gusmao.

El presidente timorense, según el comunicado, añadió que la renuncia de Mari Alkatiri "entra en efecto a partir del día de hoy". "A fin de garantizar el buen funcionamiento de las instituciones democráticas y una gestión eficaz de la crisis nacional a que se enfrenta el país", Xanana Gusmao ha convocado al Consejo de Estado para mañana (próxima madrugada, hora peninsular española), prosigue el comunicado.

Mari Alkatiri anunció esta mañana, en rueda de prensa, su intención de dimitir y poner fin a las semanas de agitación y violencia política que han situado a la pequeña nación a las puertas de una guerra civil. "Declaro que estoy listo para renunciar a mi cargo de primer ministro", declaró Mari Alkatiri ante los periodistas en la capital, Dili.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, José Ramos-Horta (Premio Nobel de la Paz en 1996), se ofreció hoy para presidir un gobierno interino, pero no está claro que el FRETILIN vaya a respaldar esta iniciativa.

De hecho, el propio Ramos-Horta anunció hoy que el partido gubernamental ya ha escogido a otros cuatro posibles candidatos para suceder a Alkatiri, entre los que figuran los ministros Rui Maria Araujo, Arsénio Bano, Ana Pessoa y Estanislau da Silva. En rueda de prensa, Ramos-Horta señaló que Ana Pessoa es la "primera candidata" y cuenta con la "total confianza de FRETILIN" por su "integridad y sólida reputación", según informó la agencia portuguesa de noticias Lusa.

LA CRISIS

La retirada política de Alkatiri podría suponer un primer paso para superar la crisis que vive Timor Oriental desde el pasado mes de marzo, cuando el primer ministro decidió expulsar a 600 soldados del Ejército.

Este hecho, según muchos timoreses, fue el detonante de la violencia armada y de los disturbios callejeros que se han cobrado la vida de al menos 30 personas y han dejado casi 150.000 desplazados. Para paliar los enfrentamientos, el Gobierno pidió el envío de tropas internacionales. A finales del pasado mes de mayo, Australia mandó un contingente de 2.700 efectivos, a los que se sumaron soldados de Malasia, Nueva Zelanda y Portugal.

Precisamente, el primer ministro australiano, John Howard, celebró hoy la dimisión de Alkatiri. "Es evidente que avanzamos hacia la solución del problema", declaró a la prensa durante una visita a la isla indonesia de Batam.

Aparte, miles de personas salieron a las calles de Dili para celebrar la renuncia del primer ministro, al grito de "Viva Xanana". Alkatiri, quien también ha sido acusado de pretender silenciar violentamente a la oposición, se ha enfrentado a una fuerte oposición en la calle para reclamar su dimisión, a la que se ha unido el propio Xanana Gusmao. A lo largo de la semana pasada, ambos dirigentes mantuvieron un pulso de anuncios de dimisiones y posteriores rectificaciones, hasta que finalmente cedió Alkatiri.

Entre las muchas acusaciones que pesan sobre Alkatiri está la de haber ordenado la distribución de armas a grupos de civiles para eliminar a sus rivales políticos. El hasta ahora primer ministro había negado categóricamente la veracidad de estas acusaciones e incluso se había puesto a disposición de la justicia para que se investigase el caso.

Un antiguo comandante de la guerrilla timorense durante la ocupación de Indonesia, Vicente da Conceiço 'Railos', había acusado a Alkatiri y al ex ministro de Interior Rogerio Lobato de haber ordenado la distribución de armas a civiles para acallar o incluso eliminar a los adversarios políticos de Alkatiri.

Según 'Railos', entre los objetivos que se querían eliminar estaban los militares que el gobierno había expulsado de las fuerzas armadas, líderes de los partidos de la oposición, curas y miembros del comité central de FRETILIN que no están de acuerdo con la política de Alkatiri, quien es también secretario general del partido.

No obstante, el fiscal general de Timor Oriental, Longuinhos Monteir, reconoció el pasado miércoles, un día después de dictar orden de arresto contra Rogerio Lobato, que los investigadores no habían encontrado ninguna evidencia de que Alkatiri tuviera relación alguna con el supuesto escuadrón de la muerte. Fuentes judiciales indicaron hoy a Lusa que Alkatiri comparecerá el viernes ante un tribunal para declarar en el proceso sobre distribución de armas a civiles.

UN ANTIGUO REBELDE Y ARTÍFICE DE LA CONSTITUCIÓN

Durante los años de ocupación indonesia, Mari Bin Amude Alkatiri se formó como arquitecto técnico y adquirió experiencia política en la ONU y en África, sobre todo en Mozambique.

Tras la independencia, fue uno de los principales artífices de la Constitución, y llevó a cabo una política económica y social de corte nacionalista cuyos principales objetivos eran diversificar las opciones económicas del país y crear una compañía estatal del petróleo con el apoyo de países como Noruega, Portugal, China, Malasia y Brasil. En ello chocó con Australia, aspirante a monopolizar el gas y el petróleo del país.

Es por todo ello que la caída de Alkatiri ha sido interpretada también como un reflejo del mar de fondo que vive el país en relación con sus graves problemas económicos y con el peso que sigue jugando Australia --en especial por sus trabas al control del gas y el petróleo por parte de Dili-- en Timor Oriental.

Timor Oriental tiene la renta per cápita más baja del mundo --400 dólares-- y el 40 por ciento de su población subsiste por debajo del umbral de la pobreza. Con un desempleo masivo, las calles están llenas de jóvenes desesperados --la media de edad de la población es de 20 años-- perfectamente dispuestos unirse a las milicias rebeldes, a las facciones políticas o a los elementos proindonesios que tengan intención de generar inestabilidad.

Por otra parte, los antiguos milicianos de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional de Timor Oriental (FALANTIL), grupo armado que luchó por la independencia y al que pertenecen los 600 soldados expulsados, se han sentido marginados con la creación de la policía "no política" auspiciada por la misión de la ONU.

A ello han de unirse las diferencias personales e ideológicas entre Xanana Gusmao y Mari Alkatiri, que representan entre otras cosas las diferencias étnicas entre el este y el oeste del país. La mayoría de los soldados expulsados eran del oeste, y ya habían expresado sus quejas por la discriminación de que eran objeto. El despido de los soldados fue aconsejado por asesores de la ONU, lo que no libró a Alkatiri de las críticas del propio Xanana Gusmao.

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