Crónica Uganda.- Las ONG advierten de que la mortalidad por la guerra en Uganda es "tres veces mayor que en Irak"

Una coalición pide al Consejo de Seguridad que actúe con la mayor celeridad en el conflicto entre Gobierno y LRA

Europa Press Internacional
Actualizado: domingo, 2 abril 2006 14:23

MADRID, 2 Abr. (EUROPA PRESS) -

La coalición Organizaciones de la Sociedad Civil para la Paz en el Norte de Uganda (CSOPNU) ha pedido al Consejo de Seguridad de la ONU que intervenga con la mayor celeridad para poner fin a los sufrimientos causados por el conflicto que desde hace cerca de 20 años sufre el norte de Uganda por los enfrentamientos entre las tropas del Gobierno de Kampala y los insurgentes del Ejército de Resistencia del Señor (LRA), y que ya ha causado directa o indirectamente más de 100.000 muertos, un porcentaje de víctimas mortales "tres veces mayor que en Irak tras la invasión aliada".

La petición coincide con la visita que lleva a cabo el vicesecretario general de Naciones Unidas, Jan Egeland, a Kampala, para tratar con el Gobierno de Uganda y con otros representantes internacionales sobre cómo poner fin a dos décadas de conflicto en el norte de Uganda.

Según la coalición, "la crisis sólo puede ser superada a través de un proceso de compromiso político, de diplomacia y de negociación pacífica". El Gobierno de Kampala sostiene que los rebeldes del LRA ya están muy debilitados por la amnistía concedida por el Gobierno, por las acciones militares y por las labores de mediación de la ministra del Gobierno de Uganda, Betty Bigombe. A juicio de CSOPNU, el Gobierno sigue empeñado en la victoria militar en lugar de preocuparse por las condiciones de vida de los civiles.

La CSOPNU presentó ayer su informe 'Contando el coste: 20 años de guerra en el norte de Uganda', que aporta nuevos datos que demuestran el "impacto brutal" que está teniendo el conflicto sobre la población civil. "Casi dos millones de personas han sido desplazadas por el conflicto y alrededor de 25.000 niños han sido secuestrados en las dos décadas de guerra", afirma el informe. "Una cuarta parte de los niños del norte de Uganda con más de diez años ha perdido a uno o ambos padres", añade.

"TRES VECES IRAK"

El informe revela que el índice de muertes violentas en el norte de Uganda es tres veces mayor que el registrado en Irak tras la invasión aliada el 2003. Las muertes violentas en el norte de Uganda son actualmente 146 cada semana, es decir 0,17 muertes violentas al día por cada 10.000 personas, mientras en Irak la tasa de muertes tras la invasión se ha estimado en 0,052 por 10.000 personas al día.

En estos 20 años, aparte de los 25.000 niños secuestrados, el 41 por ciento de las muertes en los campamentos de desplazados corresponden a menores de cinco años. Aparte, 250.000 niños en el norte de Uganda no reciben educación, aunque Uganda tenga educación universal primaria, y alrededor de 1.000 niños han nacido cautivos del LRA, hijos de las niñas y mujeres jóvenes secuestradas por el ejército rebelde.

"En un contexto de inseguridad creciente, más de 45.000 niños deambulan por las noches y duermen en la calle o en asentamientos improvisados en el centro de las ciudades para evitar ser secuestrados por los rebeldes", prosigue el texto.

Por otra parte, el Programa Mundial de Alimentos distribuye ayuda alimentaria al 84 por ciento de los hogares, que dependen de ella para sobrevivir. Pese a ello, en la zona de Kitgum, casi el 50 por ciento de los niños presentan problemas de desarrollo por desnutrición.

Junto al coste humano, el impacto económico es "devastador", prosigue. Se estima que en este tiempo, la guerra ha costado 1.400 millones de euros. Esta cifra equivale a la ayuda total de Estados Unidos a Uganda entre 1994 y 2002.

Aparte, el coste anual de la guerra en Uganda es de 70,5 millones de euros, es decir, el equivalente a los ingresos totales del país por sus exportaciones de café, al coste de la distribución de agua potable y segura a 3,5 millones de personas por año y a todo el presupuesto del Fondo de Acción Social del Banco Mundial para el Norte de Uganda (previsto para cinco años).

RECOMENDACIONES

Las ONG firmantes piden en el informe que se tomen en serio las recomendaciones de Jan Egeland y piden al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que designe un panel de expertos que investigue las actividades del LRA. Asimismo, recuerdan que la idea de nombrar a un enviado especial de alto nivel para resucitar las negociaciones de paz e informar al Consejo de Seguridad sobre cualquier avance que se produzca ha recibido un amplio apoyo internacional "pero no ha servido para adoptar acción alguna".

Las ONG consideran también que el Consejo de Seguridad "debe actuar de forma resolutiva y sin más dilación para garantizar la protección de los civiles y la ayuda humanitaria a la zona".

Las organizaciones piden, además, que se establezcan objetivos claros que permitan al Gobierno de Uganda demostrar sus progresos en la protección de los civiles, la asistencia humanitaria y el proceso de paz. También instan al Gobierno a tener como prioridad absoluta la protección de civiles y a adoptar inmediatamente medidas concretas para garantizar la seguridad de sus ciudadanos, además de comprometerse con la resolución pacífica del conflicto.

El informe pide al LRA que ponga fin inmediatamente a los ataques y a los secuestros de civiles y cooperantes, y que muestre un compromiso claro con la paz.

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