26 de febrero de 2020
 
Publicado 11/05/2018 21:00:11CET

Decapitadas ocho personas en un ataque de presuntos miembros de la milicia Kamuina Nsapu en Kasai (RDC)

MADRID, 11 May. (EUROPA PRESS) -

Al menos ocho personas, todas ellas miembros de una misma familia, fueron decapitadas el jueves en un ataque ejecutado por presuntos miembros de la milicia Kamuina Nsapu en la localidad congoleña de Mulombela, situada en la provincia de Kasai (centro).

Fuentes citadas por la emisora local Radio Okapi han indicado este viernes que los milicianos irrumpieron en la localidad y asesinaron a estas ocho personas --un matrimonio y sus seis hijos--.

Pese a que se desconocen los motivos de la matanza, estas fuentes han señalado que el cabeza de familia era hermano del jefe de Mulombela. Las autoridades locales no se han pronunciado sobre lo sucedido.

Recientemente, las autoridades de RDC aprobaron un decreto para integrar en puestos oficiales a antiguos miembros del grupo rebelde Kamuina Nsapu, protagonistas de un conflicto entre agosto de 2016 y febrero de 2017 que dejó cientos de muertos y más de un millón de desplazados.

Un asesor del gobernador, Denis Kambayi, explicó que la decisión tiene como objetivo dar oportunidades a los antiguos milicianos para tener trabajo e impedir que tomen las armas, tal y como recogió el diario local 'Actualité'.

La violencia en la región de Kasai, una de las más pobres del país, comenzó en agosto de 2016. Kamuina Nsapu, que había heredado el puesto de jefe local a la muerte de su padre, creó su propia milicia para enfrentarse al Gobierno ante el rechazo de las autoridades a reconocer su poder sobre la zona de Dibaya.

El 8 de agosto de ese año, sus milicianos atacaron la localidad de Tshimbulu (Kasai Central), matando a nueve personas y tan solo cuatro días después Kamuina Nsapu muriera en un enfrentamiento con la Policía.

Pese a lo que cabría esperar, sus milicianos no desistieron sino que a partir de septiembre retomaron los ataques, propagando su actividad a otras provincias como Kasai, Kasai Oriental, Lomami y Sankuru.

Dos investigadores de la ONU en el país fueron secuestrados a principios de marzo de 2017 en esta provincia, y sus cadáveres fueron localizados días después, según confirmó el Gobierno de RDC.

Naciones Unidas y las autoridades congoleñas han localizado numerosas fosas comunes en la región. El Gobierno acusa de las matanzas a los rebeldes, si bien organizaciones internacionales han apuntado a miembros de las fuerzas de seguridad como participantes en algunas de ellas.