Detenidas más de 50 personas en Turquía por sus presuntos lazos con el clérigo islamista Fetulá Gulen

Policía en Estambul
OSMAN ORSAL / REUTERS - Archivo
Publicado 19/10/2018 19:39:46CET

MADRID, 19 Oct. (EUROPA PRESS) -

Las fuerzas de seguridad de Turquía han detenido este viernes a más de 50 personas por sus supuestos lazos con el clérigo islamista Fetulá Gulen, al que Ankara acusa de estar detrás del intento de golpe de Estado de julio de 2016.

Fuentes oficiales citadas por la agencia estatal turca de noticias, Anatolia, han indicado que un total de 13 personas han sido detenidas en la localidad de Estambul, mientras que otras cinco han sido detenidas en la provincia de Eskisehir.

Asimismo, otras cinco personas han sido detenidas en Trabzon, cuatro en Manisa, trece en Zonguldak y 17 en Mersin. Más de 20 de estas personas han sido detenidas por usar la aplicación de mensajería ByLock, que según Ankara, fue empleada por los organizadores de la asonada.

El Gobierno turco culpa a Gulen, quien reside en Estados Unidos, de estar detrás del fallido golpe de Estado de julio de 2017. Gulen, que vive en el país norteamericano en un exilio autoimpuesto desde 1999, ha negado estar vinculado con la intentona.

El presidente del país, Recep Tayyip Erdogan, y Gulen eran aliados políticos hasta que la Policía y la Fiscalía, supuestos simpatizantes del clérigo, según el Gobierno turco, abrieron una investigación sobre corrupción en 2013 contra varios altos cargos del Ejecutivo.

Entonces, el mandatario turco acusó al clérigo de conspirar y erigir un Estado paralelo para derrocar al Gobierno con ayuda de la Policía y medios simpatizantes.

Desde el golpe, Turquía ha detenido a unas 160.000 y ha cesado casi al mismo número de funcionarios civiles, según estimaciones de la oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas. De esa cifra total, más de 50.000 personas han sido imputadas y han continuado en prisión durante sus procesos.

El alcance de la persecución de las personas vinculadas con la asonada ha alarmado a las organizaciones de Derechos Humanos y a aliados occidentales de Turquía, que han acusado a Erdogan de haber puesto en marcha una purga para acabar con todos los críticos con su gestión.