Diez datos esperanzadores sobre África

Actualizado 25/05/2018 11:49:17 CET

Una chica Maasai mira un vídeo en un teléfono móvil
REUTERS

   MADRID, 25 May. (EDIZIONES) -

Los jóvenes y el futuro de África 

Desplazados por la guerra, los desastres naturales y el cambio climático en África 

   Pensar en África es pensar en pobreza y hambre, en mandatarios que se aferran al poder y en golpes de Estado y guerras frecuentes. Pero el llamado continente negro ha venido registrando importantes avances en los últimos años, gracias en muchos casos a la labor de la ONU y las agencias humanitarias, pero también al empuje de sus ciudadanos, que igualmente merece la pena resaltar.

  La población africana está creciendo a un ritmo vertiginoso en los últimos años, lo que supone un reto pero también una posibilidad de tratar de acabar con los problemas que ha venido arrastrando el continente.

   Según el informe de UNICEF 'Generación 2030', África es ya el segundo continente más poblado, con más de 1.000 millones de habitantes. En los próximos 35 años, 1.800 millones de niños nacerán en el continente, que duplicará su población, mientras que los menores de 18 años llegarán a casi los 1.000 millones.

   Con motivo del Día de África, que se celebra este 25 de mayo, queremos repasar algunos de los datos para la esperanza:

   1. La región del África Subsahariana es la segunda con la mayor tasa de mortalidad en menores de 5 años en el mundo. De los 2,6 millones de niños de esta edad que murieron en 2016, el 38% eran de África Subsahariana, según UNICEF. Esto se traduce en que uno de cada 13 niños que nacen mueren antes de cumplir los 5 años.

   No obstante el número de menores de 5 años muertos por cada 1.000 nacidos se ha reducido a más de la mitad, pasando de 183 en 1990 a 79 en 2016. De media, la mortalidad infantil en la región descendió un 3,2% en ese periodo, si bien entre 2000 y 2016 el descenso anual fue del 4,6%.

   Por otra parte, aunque según UNICEF la mortalidad de los recién nacidos se ha reducido en un 40% en la región desde 1990, el número de muertes de este tipo sigue siendo prácticamente el mismo, ya que se han incrementado los nacimientos.

   2. La esperanza de vida en África era en 2016 de 60,3 años, frente a los 72 años a nivel mundial. Tras experimentar un retroceso en la esperanza de vida en los años 1990 como consecuencia de la epidemia del sida, África ha sido el continente en el que más ha aumentado desde el año 2000. Ahora, los africanos viven de media 9,4 años más que hace quince años y 20 más de los que vivían en 1960.

   3. Aunque África sigue siendo el continente más afectado por el sida, el número de nuevos contagios ha ido retrocediendo en los últimos años en buena medida por un mejor acceso a atención, especialmente a antirretrovirales por parte de las mujeres embarazadas. Así, según ONUSIDA, en 2014 hubo 900.000 nuevos contagios en el este y el sur del continente y 380.000 en el oeste y el centro, mientras que en 2016 los contagios descendieron a 790.000 en la primera región y a 370.000 en la segunda.

   En total, unos 17,5 millones de personas han contraído el VIH en el continente, según los últimos datos disponibles, a fecha de 2016.

 4. El número de casos de malaria a nivel mundial se ha reducido en un 18% desde el año 2000, pasando de unos 262 millones a 214 millones en 2015, según datos de la OMS. Del total de casos, el 88% tuvieron lugar en África, mientras que de las 438.000 víctimas mortales que ocasionó la enfermedad, el 90% se registraron en este continente.

   Pese a ello, entre 2000 y 2015 las tasas de incidencia de la malaria han caído un 37% a nivel mundial, pero en África la caída ha sido del 42%. En cuanto a las tasas de mortalidad, han caído un 60% a nivel mundial y un 66% en el continente africano. La mortalidad en los menores de 5 años también se ha reducido más en África (71%) durante este periodo que a nivel mundial (65%).

   5. La malnutrición es otro de los problemas que suelen vincularse con África. Sin embargo, esta se ha reducido prácticamente a la mitad en todas sus formas. Así, según UNICEF, la malnutrición crónica --el retraso en la altura respecto a la edad-- ha pasado del 7,1% en 1990 al 4% en 2017.

   En cuanto a la malnutrición aguda --peso menor para la altura--, ha pasado del 44% al 24,3%, lo que supone que en el continente hay 58,7 millones de niños en esta situación. A nivel mundial, el 22% de los niños presentan este problema, lo que se traduce en un total de 150,8 millones.

   6. La falta de acceso a agua potable es otro de los problemas que aquejan a África Subsahariana. Según datos de la ONU, desde 1990 el 43% de la población ha obtenido acceso a una fuente mejorada de agua. De acuerdo con datos de 2015, 663 millones de personas en todo el mundo usan fuentes no mejoradas de agua potable --aguas de superficie, pozos excavados no protegidos y manantiales no protegidos-- de las que 319 millones viven en esta región.

   También ha aumentado desde 1990 el acceso a instalaciones de saneamiento mejoradas. En el caso del Norte de África, se ha beneficiado el 41% de su población, pero en el África Subsahariana esta cifra ha sido inferior al 20%. Del total de 2.400 millones que hay en todo el mundo, 695 están en África Subsahariana, si bien se sitúa por delante Asia Meridional, con 953 millones.

   7. En 1990 en África había un 53% de adultos que sabían leer y escribir, mientras que en 2016 esa cifra alcanzaba al 64,35%. No obstante, UNESCO estima que aún hay en el continente unos 153 millones de adultos que son analfabetos, de los que dos terceras partes son mujeres.

   8. Desde 1999, según datos de la UNESCO, la matriculación en educación primaria en el África Subsahariana ha aumentado un 75% hasta alcanzar los 144 millones en 2012. En concreto, se ha pasado del 59% de 1999 al 79% en 2012. No obstante, en 2016, el 20,8% de los niños de esta edad no iban a clase.

   En el caso de la educación secundaria, en la mayoría de los países del África Subsahariana más de la mitad de los adolescentes no están matriculados, lo que pone de manifiesto que la educación sigue siendo un privilegio que muchos padres no se pueden permitir para sus hijos. En concreto, en la región el 57,8% de los menores de esta edad no va a clase.

   Según la UNESCO, en 2016 uno de cada tres niños, adolescentes y jóvenes del África Subsahariana no estaban matriculados, un problema que afecta en particular a las niñas. Así, por cada 100 niños que no cursan educación primaria hay 123 niñas en su misma situación. A nivel mundial, el ratio es de uno de cada cinco.

   Aunque son pocos lo que consiguen llegar a terminar sus estudios y menos aún los que llegan a la universidad y completan su formación --, África se está viendo aquejada por otro grave problema: la fuga de cerebros. Según datos de la OCDE, uno de cada nueve titulados universitarios africanos vivía en un país de este bloque en 2011, frente al promedio de uno de cada trece latinoamericanos.

   9. La pobreza también se ha reducido en África, aunque sigue siendo uno de los factores definitorios en el continente. En 1990, el 56,85% de su población (estimada en 508,2 millones) vivía por debajo del umbral de la pobreza (1,9 dólares al día), mientras que en 2012 esta cifra había caído al 42,7%, según datos del Banco Mundial.

   No obstante, el rápido crecimiento poblacional ha supuesto que en realidad ahora haya más personas en situación de pobreza. En el escenario más optimista, según el Banco Mundial, en el continente había en 2012 unos 330 millones de pobres, frente a los 280 millones de 1990.

   Al tiempo que se ha reducido la pobreza parece haber aumentado el número de ricos. Según un estudio de New World Wealth, una consultora con sede en Reino Unido y Sudáfrica, hay unas 165.000 personas muy ricas en África, con una riqueza total de más de 660.000 millones de dólares, lo que equivale al 28% de la riqueza inpidual del continente. Del año 2000 a 2013, el número de personas muy ricas en el continente ha aumentado un 150%, en comparación con el crecimiento mundial del 73%.

   10. La crisis económica internacional, unida a la caída de los precios del petróleo, también ha afectado al África Subsahariana, donde el crecimiento se ralentizó a partir de 2014 pero parece estarse recuperándo. Así, tras el 1,6% registrado en 2016, la economía de la región creció un 2,6% en 2017 y las previsiones del Banco Mundial son de que lo haga un 3,1% en 2018 y un 3,6% en 2019-2020.

   El Fondo Moneterio Internacional (FMI) apunta a un crecimiento para el conjunto de África del 3,8%, frente al 3,4% a nivel mundial y el 2,4% previsto para el continente europeo.

   El continente también ha conseguido reducir las tasas de desempleo, pasando del 8,3% en 1991 al 7,3% en 2017, mientras que a nivel mundial se pasó del 5,8% al 5,5%. En cuanto al desempleo juvenil (de 15 a 24 años), se ha pasado del 15,6% al 14,2%, mientras que a nivel global ha aumentado, pasando del 12,5% al 13,6%.