MADRID, 22 Abr. (EUROPA PRESS) -
El presidente de la Cámara de Representantes de Australia, Peter Slipper, ha dimitido como respuesta a las acusaciones que apuntan a que acosó sexualmente a un antiguo miembro de su equipo de trabajo y que cometió un delito de fraude, aunque ha defendido su inocencia.
A través de un comunicado, Slipper ha rechazado "enfáticamente" las acusaciones sobre acoso sexual. Dado los supuestos delitos fueron denunciados el pasado viernes en el Tribunal Federal de Sidney y uno de ellos constituiría un "comportamiento criminal", lo "adecuado" es "que me aparte de mi cargo como presidente del Parlamento mientras se resuelve el caso", ha explicado.
"Cuando haya quedado claro que no es cierto, volveré al cargo", ha añadido Slipper en referencia a la denuncia presentada por James Ashby, según la agencia de noticias AAP. Anna Burke, vicepresidenta de la Cámara Baja del Parlamento, ocupará mientras tanto el lugar de Slipper, que seguirá siendo diputado.
Ashby afirma que Slipper se le insinuó y le envió mensajes sexualmente explícitos a través de su teléfono móvil y que además se aprovechó del pago de facturas de viajes en taxi con dinero público.
La oposición había pedido la dimisión del presidente del Parlamento, que es diputado independiente desde que abandonó el Partido Liberal para ocupar el cargo en noviembre de 2011.
El líder de la oposición, Tony Abbott, había afirmado que la primera ministra, Julia Gillard, tenía que restablecer la integridad del Parlamento ante esas acusaciones tan "graves" contra Slipper y "obligarle a echarse a un lado" si él no lo hacía voluntariamente.
Gracias al apoyo de diputados independientes, el Gobierno controla la mayoría de los escaños en la Cámara de Representantes, pero por un margen de solo un diputado.