La discriminación y el matrimonio infantil, lastres para el desarrollo de las adolescentes sirias

Adolescente siria en Líbano
PLAN INTERNATIONAL
Publicado 09/08/2018 10:28:24CET

MADRID, 9 Ago. (EUROPA PRESS) -

Las adolescentes sirias encaran su futuro lastradas por una doble discriminación, la del sexo y la de la edad, que se traduce en una mayor vulnerabilidad a situaciones de abuso como el matrimonio infantil o que les aboca a quedarse embarazadas antes de cumplir la mayoría de edad, según un informe de la ONG Plan International.

La organización ha entrevistado a más de 700 jóvenes sirios no sólo en su país, sino también en el vecino Líbano, donde han recalado 1,5 millones de refugiados desde que estalló la guerra en marzo de 2011. La directora de Incidencia Política de Plan, Emilia Sánchez, ha advertido de que las entrevistas permiten constatar que las adolescentes "experimentan y son testigos de altos niveles de violencia, abuso y explotación".

Un 42 por ciento de las adolescentes sirias se casaron antes de cumplir 15 años, según el informe publicado este jueves, con motivo del próximo Día Mundial de la Juventud. Líbano no establece una edad mínima para casarse, mientras que en Siria la edad legal es de 15 años para el caso de las mujeres y de 18 para los hombres, si bien los tribunales locales y religiosos pueden permitir bodas de niñas de solo 13 años.

Seis cada diez de menores casadas tuvieron su primer hijo antes de los 18 años, mientras que un 35 por ciento de las adolescentes afirmó que el matrimonio había sido un acuerdo entre las familias para "mantener el honor de la novia". Otras han asegurado que la boda se concertó para aliviar la carga financiera familiar o para garantizar su propia seguridad.

El trabajo infantil también prevalece entre la población adolescente, en una mayoría de los casos (69 por ciento) como herramienta para complementar el ingreso familiar. Junto al matrimonio precoz y la falta de recursos económicos de las familias, el trabajo figura entre las principales razones que llevan a un adolescente a dejar las clases.

El 17 por ciento de los adolescentes sirios son analfabetos y el 30 por ciento de los entrevistados en la capital libia, Trípoli, nunca ha recibido una educación formal. Además, a pesar de que la educación de las niñas teóricamente cuenta con el apoyo de las distintas comunidades, solo dos de cada tres continúa la educación secundaria.

La inseguridad figura también en el informe como una de las amenazas a las que hacen frente las adolescentes. Una de cada cuatro menciona la violencia física como un peligro y un 16 por ciento piensa que la violencia sexual es un riesgo importante --dato que cae al 1 por ciento si se tiene únicamente en cuenta a los varones--.

Sánchez ha subrayado que "este informe confirma la necesidad urgente de crear programas con los que defender sus derechos y abordar de manera efectiva sus necesidades específicas, por edad y género". Por este motivo, ha abogado por implantar programas "enfocados a largo plazo" para abordar cuestiones "complejas" como el matrimonio precoz o el trabajo infantil.