MILWAUKEE (WISCONSIN, ESTADOS UNIDOS), 24 (EP/AP)
Miles de personas salieron a las calles el jueves en lo que se llamó "Un día sin latinos", para protestar por los esfuerzos en el Congreso para detener el flujo de indocumentados.
La policía calculó que más de 10.000 personas participaron en la protesta y marcha hacia el centro de Milwaukee. Los organizadores indicaron que habían sido 30.000.
"Venimos a trabajar, no a ser discriminados", dijo Juan Hernández, quien dijo que su jefe le dio permiso para unirse a la protesta, así como a más de una decena de otros trabajadores de restaurantes. "Queremos ser iguales".
Aproximadamente unos 80 negocios propiedad de hispanos en el sector sur de la ciudad permanecieron cerrados todo el día o parte de éste como muestra de solidaridad con la causa.
Los manifestantes se oponen a un proyecto de ley aprobado en diciembre por la Cámara de Representantes que convertiría en delito grave el encontrarse en territorio estadounidense en forma ilegal.
La propuesta también impondría nuevas penas a los empleadores que contraten a inmigrantes indocumentados y erigiría cercas a lo largo de un tercio de la frontera entre Estados Unidos y México.
El título de la manifestación fue tomado a préstamo de la película del 2004 "Un día sin mexicanos", que analiza lo que sucedería en California si un día desaparecieran todos los hispanos que viven allí.
Vistiendo camisetas que afirmaban "No somos delincuentes" y ondeando banderas estadounidenses, mexicanas y otras, miles de personas, jóvenes y viejos, escucharon a oradores de las comunidades empresariales y religiosas y a activistas políticos.
Raúl Alcántara estaba entre casi 100 empleados y maestros que no asistieron a la Universidad Técnica de Milwaukee para poder acudir a la marcha.
"Estamos totalmente en desacuerdo con las medidas gubernamentales porque este país está formado a base de inmigrantes", dijo Alcántara, un profesor de matemáticas oriundo de México. "Lucharemos juntos".
También protestaron por la posibilidad de que los inmigrantes ilegales pierdan sus privilegios para conducir vehículos en los próximos años. Una nueva ley federal requiere que a partir del 2008 los estados verifiquen si los que solicitan licencias de manejo son ciudadanos estadounidenses o residentes legales.
"Nunca cerraremos los ojos ante cualquier injusticia contra cualquier ser humano", dijo Christine Neumann-Ortiz, presidenta de Voces de la frontera, la institución que organizó la manifestación.