EEUU.- Bolton dimite facilitando un pacto entre Bush y el nuevo Congreso demócrata en la elección de embajador en la ONU

Europa Press Internacional
Actualizado: lunes, 4 diciembre 2006 18:52

El embajador abandona la ONU tras ser testigo de primera mano de crisis como la de Darfur o Líbano

NUEVA YORK, 4 Dic. (del corresponsal de EUROPA PRESS Carlos López) -

La dimisión esta mañana del controvertido embajador de Estados Unidos ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), John Bolton, facilitará ahora la labor de la Casa Blanca en la selección de un candidato consensuado con el nuevo Congreso demócrata emanado de las urnas el pasado mes de noviembre.

Bolton, de 52 años de edad, accedió al cargo de embajador norteamericano ante la ONU en agosto del pasado año sin pasar por el control del Senado que, en su momento, había advertido de la ardua tarea que la Administración republicana debería llevar a cabo para convencerles de la aptitud del candidato.

No hizo falta al aprobar el presidente estadounidense, George W. Bush, durante el receso vacacional del verano en el Congreso el nombramiento de Bolton en una maniobra habitual pero que subrayó los recelos hacia el nuevo embajador y puso de manifiesto la brecha abierta entre el Senado, tanto demócratas como republicanos, y Bush.

En una breve y concisa carta al presidente norteamericano, Bolton le agradece el "privilegio y honor" de haber servido en su Administración durante seis años, primero como subsecretario de Estado para el Control de Armas y Seguridad Internacional y como representante permanente de Estados Unidos ante Naciones Unidas.

ERA DE "PELIGRO Y CAMBIO"

Bolton en su misiva al líder republicano, resalta el liderazgo de Bush en la "crítica misión de salvaguardar los ideales e intereses americanos en un momento de peligro y cambio", por lo que tras haber considerado sus opciones expresa su deseo de concluir su servicio como embajador en el actual receso vacacional antes de llegar a expirar el mandato.

Durante su permanencia en el cargo, Bolton ha debido hacer frente a situaciones de emergencia humanitaria que requieren una rápida actuación como en la región sudanesa de Darfur, y profundas crisis políticas tanto en Oriente Próximo (enfrentamiento bélico entre Líbano e Israel) y de calado estructural de la propia ONU, como es la reforma de sus instituciones.

Bolton nació en Baltimore (Maryland) el 20 de noviembre de 1948, graduándose en 1974 en Derecho por la Universidad de Yale, apoyó la intervención en la Guerra de Vietnam alistándose en la Guardia Nacional aunque no fue a la guerra, llegando a confesar que no tenía ningún deseo de morir en un arrozal de ningún país asiático. El ex embajador actúo entre 1997 y 2000 como asistente de James Baker en su papel de enviado personal del secretario general de la ONU, Kofi Annan, al Sáhara Occidental.

Fue parte del Departamento de Estado y del de Justicia durante los gobiernos de Ronald Reagan y George Bush padre, siendo también funcionario de la Agencia Internacional estadounidense para el Desarrollo y ex director ejecutivo del Comité de Resoluciones del Comité Nacional Republicano. Ha sido subsecretario de Estado para Control de Armas y Seguridad Internacional durante la Administración Bush desde mayo de 2001.

ELECCIONES DE NOVIEMBRE

El pasado mes de noviembre, la derrota en las urnas de los republicanos abrió la puerta a una corriente de cambio en la política estadounidense, marcada hasta ese momento por el control absoluto que el Partido Republicano ejercía sobre el Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Con el puesto de Bolton, la victoria demócrata se cobra su segunda pieza tras la dimisión del secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, días después de las elecciones.

En un primer momento, el presidente estadounidense presionó para que puestos vitales para su Administración, como el de Bolton en la ONU, fueran renovados antes del cambio de legislatura el próximo mes de enero. Sin embargo, senadores y congresistas de ambos partidos aseguraron que Bolton no lograría su apoyo esta vez.

Con la dimisión del embajador Bolton, la débil imagen de Bush entre la opinión pública norteamericana no sufrirá más ante el Comité de Asuntos Exteriores del Senado o en el pleno de la Cámara Alta que, con toda probabilidad, asestaría un nuevo varapalo a una Administración que muestra síntomas de agotamiento final.

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